Este mes de agosto he tenido la oportunidad de visitar de nuevo Tailandia, un país asiático que me fascina, y además recorrer Laos, que hasta ahora no había tenido oportunidad de conocer.
Luang Prabang, Laos
Tailandia me parece un país amable, muy espiritual, con una gran diversidad de paisajes, selva, playas fascinantes, muchos templos, un país acogedor.
Ko Tao
En esta ocasión, tuve oportunidad de conocer las playas del golfo de Tailandia, Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao. Son lugares maravillosos para poder observar fauna marina en en su entorno natural y, sobre todo, para actividades como el snorkel y el buceo.
Parque Nacional Marino Mu Ko Ang Thong, Tailandia
Koh Tao
Gran Palacio Real, Bangkok
Wat Pho (Templo del Buda Reclinado), Bangkok
Paseo por el río en el mercado flotante Khlong Lat Mayom, Bangkok
Lamai Beach, Koh Samui
En el caso de Laos, me ha sorprendido que es un país todavía muy poco visitado, con lo cual la ventaja es que no hay muchos turistas y es un país con gente muy amable, que siempre van a intentar ayudarte con una sonrisa.
Luang Prabang, río Mekong- Laos
Catarata de Kuang Si, cerca de Luang Prabang, (Laos)
Pero, por otro lado, todavía no está demasiado enfocado al turismo, con lo cual es un poco más auténtico, un poquito más salvaje y implica un poco más de aventura en la organización del viaje. Me ha fascinado sobre todo el dinamismo de una ciudad como Luang Prabang con sus templos, cascadas, paisajes, montañas.
Vista de Luang Praban y licor de whisky de Laos
También la zona de Vang Vieng, donde hay paisajes kársticos de piedra caliza impresionantes con muchísima agua, sobre todo en la época de monzones, en agosto, que es cuando yo he ido. En Vang Vieng hay nueve lagunas preciosas, las Blue Lagoons, con colores que van desde el verde esmeralada hasta una gran variedad de azules.
Laguna en Vang Vieng, Laos
Laguna en Vang Vieng, Laos
Arrozal en Vang Vieng, Laos
También recomiendo la visita a Vientiane, la capital de Laos, que también me ha gustado, aunque quizá en dos, tres días es suficiente para ver los puntos más importantes de la ciudad y sus preciosos templos.
Templos budistas Vientiane, Laos
Después de compartir estas fotos con vosotros, solo me queda recomendaros una visita a a estos lugares, sobre todo a Laos, que creo que sigue siendo un gran país todavía por descubrir.
¡Nos vemos por el mundo!
RECOMENDACIONES
ALOJAMIENTOS:
Pranakorn Heritage Hotel, Bangkok, Tailandia
Weekender Resort, Koh Samui, Tailandia
Cookies Salad Resort, Koh Phangan, Tailandia
Ban’s Diving Resort, Koh Tao, Tailandia
Golden Lotus Place, Luang Prabang, Laos
Vang Vieng Global Hostel, Vang Vieng, Laos
Xaysomboun Hotel, Vientiane, Laos
EXCURSIONES:
Gran Palacio + Wat Phra Kaew- Bangkok
Wat Pho (Buda Reclinado)-Bangkok
Templo Wat Arun- Bangkok
Ang Thong National Marine Park- Koh Phangan- Tailandia
Ceremonia de las limosnas (Tak Bat)- Luang Prabang- Laos
Templos Wat Xieng Thong y Monte Phousi- Luang Prabang- Laos
Tres semanas en Yucatán y Quintana Roo (México): un viaje entre cenotes, selva y mar Caribe
Este verano ha sido súper viajero para mí y en agosto he tenido la suerte de cumplir un viaje que llevaba tiempo rondándome la cabeza: recorrer México junto a mi pareja durante tres semanas. Una ruta que nos hacía mucha ilusión a los dos, llena de contrastes, con naturaleza desbordante, cultura maya, playas infinitas y colores que se me han quedado grabados en la memoria.
Os comparto nuestro recorrido porque sé que muchos estáis pensando en viajar por la península de Yucatán y quizá os pueda servir de inspiración. No es una guía cerrada, sino más bien un relato de lo vivido, con los lugares que me han emocionado y que me llevo en mi mochila de recuerdos.
Día 1: Llegada a Cancún
Aterrizar en Cancún siempre es un baño de realidad: calor húmedo, sonrisas hospitalarias y esa mezcla de caos y vida que caracteriza a las ciudades del Caribe mexicano. Fue solo una primera parada antes de arrancar oficialmente la aventura.
Días 2-3: Holbox, la isla de la calma
De Cancún a Chiquilá (unas dos horas en coche) y después un ferry de 20 minutos nos llevó a Isla Holbox, un paraíso sin coches donde todo invita a bajar el ritmo y los desplazamientos se hacen en bicicleta o en “carritos de golf” ya que con los caminos de arena es lo más sencillo.
Holbox
Holbox
Lo más especial aquí fue el tour del tiburón ballena, nadar junto a estos gigantes nobles del mar fue una experiencia transformadora. Y por la noche, el tour de la bioluminiscencia: el agua brillaba con cada movimiento, como si fueran estrellitas atrapadas bajo la superficie. Puro espectáculo natural.
Días 4-5: Río Lagartos y Las Coloradas, manglares y flamencos
Tres horas de coche y llegamos a este pequeño rincón de manglares. Río Lagartos es un pequeño pueblo costero y puerta de entrada a la Reserva Natural protegida, (Ría Lagartos), en el litoral norte de la península de Yucatán. La reserva es reconocida por su gran biodiversidad, incluyendo manglares, aves como el flamenco rosa del Caribe, reptiles y peces. Este lugar es un importante santuario ecológico. Aquí vivimos una de las excursiones que más disfruté: en barca por la reserva, vimos flamencos rosas en libertad, cocodrilos y un paisaje surrealista en Las Coloradas, donde el agua se tiñe de rosa intenso. Dormir en Río Lagartos fue todo un acierto, lejos de la multitud, con la brisa marina como banda sonora.
Flamencos en Ría Lagartos
Cría de cocrodilo en Ría Lagartos
Las Coloradas
Días 6-7: Valladolid y sus cenotes mágicos
Valladolid me sorprendió muchísimo: un pueblo colonial con callecitas de color pastel, el Convento de San Bernardino y la Calzada de los Frailes. La guinda fueron los cenotes, donde el tiempo se detiene:
Cenotes Palomitas y Sac Aua, rodeados de naturaleza y menos transitados.
Cenote Palomitas
Cenote Sac Aua
Cenotes Xkekén y Samulá, dos cenotes subterráneos impresionantes, con haces de luz entrando por la bóveda.
Cenote Xkekén
Cenote Samulá
Día 8: Chichén Itzá y el Cenote Ik Kil, pura historia
Visitar Chichén Itzá temprano, antes del calor y de las multitudes, es esencial. Impresiona imaginar la vida en esa ciudad maya, las esculturas, los templos, el juego de pelota… Después, un baño refrescante en el cenote Ik Kil, con sus raíces colgantes, fue el cierre perfecto. Esa tarde pusimos rumbo a Mérida.
Chichen Itzá- Templo de Kukulkán
Cenote Sagrado en Chichen Itzá- Chen Ku
Cenote Ik Kil, cerca de Chichen Itzá
Días 9-10: Mérida y su gastronomía
Mérida es cultura viva. Pasear por el Paseo de Montejo, visitar mercados, disfrutar de sus plazas y escuchar música en directo se convirtió en uno de los puntos más entrañables del viaje. Y, por supuesto, probar la gastronomía yucateca (la cochinita pibil es un imprescindible) fue un regalo. Además, no faltó la noche de baile en La Negrita, un espacio lleno de ritmo y buen ambiente.
Mérida
Días 11-12: Bacalar y la laguna de los siete tonos de azul
Después de un buen tramo en coche (unas 5 horas), llegamos al paraíso: la Laguna de los Siete Colores en Bacalar. Aquí el plan fue simple: dejarse llevar. Hicimos un tour en velero, navegando entre cenotes y pasando por el Canal de los Piratas. El agua cambia de azul a turquesa a verde, es un mosaico de colores precioso. En la Laguna visitamos los cenotes que se esconden allí: el Esmeralda y el Negro, además de bañarnos en el enorme Cenote Azul, abierto y de aguas profundas.
Laguna de los 7 colores de Bacalar
Laguna de Bacalar
Días 13-14: Tulum y sus ruinas junto al mar
Las ruinas mayas frente al Caribe son de postal y en sus alrededores exploramos el Cenote Dos Ojos, un sistema subterráneo cristalino y fascinante.
Ruinas de Tulum
Cenote Dos Ojos, Tulum
Día 15: Akumal y sus tortugas marinas
Uno de los momentos más emocionantes del viaje fue nadar en Akumal junto a tortugas marinas en libertad. Verlas nadar plácidamente a tu lado es un recuerdo que siempre recordaré. Después, continuamos nuestro camino hasta Cozumel.
Nadando con tortugas en Akumal
Días 17-19: Isla Cozumel y el paraíso submarino
Cozumel enamora a quienes aman el mar. Hicimos snorkel y buceo en lugares como El Cielo, (lleno de estrellas de mar, de ahí su nombre), el Palancar y Columbia, arrecifes llenos de vida y colores. Las playas tranquilas te invitan a quedarte más de lo previsto. Nadar junto a un montón de rayas fue también una experiencia maravillosa para mí.
Snorkel en Cozumel
Atardecer en Cozumel
Días 20-23: Cancún y Puerto Morelos
Los últimos días regresamos a Cancún y desde allí visitamos Puerto Morelos, perfecto para hacer snorkel y despedirse del mar Caribe. Cancún fue el broche final del viaje, con sus playas turquesa y su aire vibrante.
Reflexiones
Tres semanas en México se sienten como un suspiro y a la vez como una inmersión profunda en un país lleno de contrastes. Nos llevamos en nuestras mochilas la amabilidad y sonrisa de su gente, el sabor y diversidad de su gastronomía, el frescor y la relajación en sus cenotes, el latido de la cultura maya y la calma infinita y los colores del mar Caribe.
Nuestro itinerario combina bastante carretera, pero a cambio nos ha regalado paisajes que cambian día a día y experiencias inolvidables.
México ya está en mi lista de “volver” y, si tienes este viaje en mente, prepárate: no te dejará indiferente.
Atardecer en el Caribe
RECOMENDACIONES
RESTAURANTES
La Mojarrita- Río Lagartos
Seafood El Rincón de Rio Lagartos- Río Lagartos
Restaurante El Atrio del Mayab- Valladolid
La Chaya Maya- Mérida
Restaurante Sunset- Cozumel
Restaurante Marinero’s- Cancún
ACTIVIDADES
AVISTAMIENTO TIBURONES BALLENA: MY HOLBOX TOURS
TOUR BIOLUMINISCENCIA- GET YOUR GUIDE
ADVENTURE LAS COLORADAS AND RIO LAGARTOS
TOUR EN VELERO POR LA LAGUNA DE LOS SIETE COLORES- Trip Advisor
TOUR EL CIELITO, PALANCAR Y COLUMBIA- CAPITAN TEQUILA- https://www.capitantequila.com/
SNORKEL TOUR PUERTO MORELOS- Importante saber que no se puede llevar tu propia cámara para hacer fotos en el tour.
ALOJAMIENTOS
• Mezcal Hotel Cancún, Cancún • Hotel Spirit Holbox, Holbox • Hotel Rio Lagartos, Río Lagartos • Casa Quetzal Hotel, Valladolid • Hotel Lavanda, Merida • The Yak Lake House, Bacalar • Sivana Tulum, Tulum • Villablanca Garden Beach Hotel, Cozumel • Hotel Aloft, Cancún
Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa, (Segunda parte)
Croacia me gustó más de lo que esperaba, aunque es tan bonito que en los días que estuve allí estaba demasiado masificado, sobre todo Split y Dubroknik. Me pareció un país con una naturaleza y paisajes maravillosos, me quedo con el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, que es uno de los parques naturales más impresionantes de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Sorprenden sus 16 lagos conectados entre sí por cascadas y situados en una zona montañosa boscosa de unas 30.000 hectáreas, prácticamente monopolizada por los bosques de haya.
Lagos Plitvice, Croacia
Lagos Plitvice, Croacia
Split, casco histórico
Dubrovnik
Dubrovnik
También me hechizaron Split y Dubrovnik, que son dos joyas históricas, cada una con un casco antiguo único que refleja siglos de historia y cultura mediterránea. El casco antiguo de Split, corazón de la ciudad actual, se organiza alrededor del imponente Palacio de Diocleciano, (finales del siglo III d.C) donde sus murallas, calles y plazas mantienen la estructura romana original. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, al igual que el casco histórico amurallado de Dubroknik.
Cataratas Krka, Croacia
También tuve oportunidad de hacer un recorrido por la bahía de Kotor, Montenegro, también declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Es un espectacular fiordo que se adentra unos 28 kilómetros, rodeado por elevados macizos montañosos de los Alpes Dináricos. Se le conoce como el “fiordo más meridional de Europa”, aunque en realidad es un antiguo cañón sumergido del río Bokelj.
Bahía Kotor, Montenegro- Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas
Después seguí mi recorrido hacia Bosnia-Herzegovina, que me tocó el alma. Mostar y Sarajevo me obligaron a mirar de frente la historia reciente, a la vez que me mostraron la resiliencia de su gente.
Stari Most- Puente de Mostar (Bosnia)
Ayuntamiento Sarajevo- Bosnia
Interior del Ayuntamiento de Sarajevo- Bosnia
En Serbia visité Belgrado, que al principio no me gustó como ciudad, pero, una vez más, me acabó conquistando cuando conocí a personas de allí y pude tener conversaciones que me descubrieron interesantes matices de su cultura, historia y tradición. Por cierto, el templo de San Sava me dejó con la boca abierta y el barrio bohemio de Skadarlija me fascinó.
Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)
Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)
Catedral Alexander Nevsky- Sofia (Serbia)
Monasterio de Rila- Bulgaria
Monasterio de Rila- Bulgaria
Plovdiv
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
Bulgaria, con Sofía como colofón, fue el cierre perfecto: tradición, espiritualidad y esa mezcla de lo europeo y lo oriental que tanto la define. En mi opinión es muy recomendable visitar el impresionante Monasterio de Rila y la ciudad de Plovdiv.
El viaje más allá de los mapas 🌍
No fue solo una colección de ciudades, ni tampoco un maratón de sellos en el pasaporte. Este mes me enseñó que viajar por tierra, despacio, es aprender a escuchar los matices: cómo cambia el paisaje de una frontera a otra, cómo ese paisaje influye en el carácter y, sobre todo, me ha permitido llevarme lo más importante que me he traído siempre en mi mochila.
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
En esa ocasión me ha permitido escuchar y entender mejor la historia de estos pueblos y de los duros años de guerras, fragmentación y conflictos que han vivido y que son heridas que todavía me ha parecido que no están del todo curadas.
He podido comprender cómo una guerra que ocurrió hace más de 100 años fue la base para las dos explosiones de violencia que sacudieron este continente en la primera y segunda Guerra Mundial. En Sarajevo, he estado alojada en una casa en la misma esquina donde asesinaron al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo en 1914 que fue el detonante que desencadenó la Primera Guerra Mundial.
He comprobado cómo aún hoy existe culpabilidad y vergüenza en muchas personas de estos países, por sentir responsabilidad de que su país hubiera participado, encubierto o alentado las masacres que se produjeron durante estas dos guerras.
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
He escuchado testimonios terribles de familias rotas, de pueblos oprimidos y divididos por líneas de mapas que se decidieron en despachos en el reparto después de la guerra. Me ha dado mucho que pensar. Las personas que he ido conociendo en el camino, una vez más, me demuestran que lo único que quieren es poder vivir en paz con su familia.
Qué pena cuando los gobernantes o políticos solo miran al pasado para azuzar sentimientos de venganza, en lugar de aprender de los errores de nuestra historia y mirar hacia el futuro, para construir un mundo donde podamos vivir juntos, en paz.
Ojalá no se repitiera esta violencia contra nuestros semejantes, pero es lo que sigue ocurriendo actualmente en el mundo. Mi esperanza está con la gente más joven que he ido conociendo en mi ruta… el querer mirar hacia delante, perdonar y convivir en paz, eso hará que éste, nuestro mundo, nuestra humanidad, sea sostenible.
Al final fueron ocho países, dieciséis ciudades y más de 3.500 km de historias pequeñas que hicieron grande mi mochila: conversaciones inesperadas en autobuses, lluvias repentinas que obligaron a improvisar y la certeza de que moverme así, sin prisa pero sin pausa, me conecta de verdad con el mundo.
De este viaje volví a casa con la mochila y mi corazón llenos. Y si algo puedo recomendar es esto: el Este de Europa tiene mucho que enseñar si sabes mirar y escuchar con calma.
RECOMENDACIONES:
RESTAURANTES
Pier Bistrot- Split- Croacia
Cevabdzinica Zeljo, (especialidad Ćevabdžinica) – Sarajevo- Bosnia
Cafetería Art Kuća Sevdaha- (especialidad sorbete de rosa) – Sarajevo- Bosnia
ALOJAMIENTOS
• ZAGREB (CROACIA) ZAGREB SPEEKA HOSTEL, ZAGREB
• SPLIT (CROACIA): CROPARADISE HOSTEL
• DUBROVNIK (CROACIA): GUEST HOUSE GUGILY
• MOSTAR (BOSNIA Y HERZEGOVINA): PANSION OSCAR SUMMER GARDEN
Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa
Este verano ha sido, sin lugar a dudas, uno de los más intensos y gratificantes de mi vida viajera. Salí de casa con mi mochila, mucha ilusión, mis mariposas del estómago cada vez que comienzo ruta y sin saber del todo lo que suponía moverme durante un mes por tierras del Este: Polonia, Hungría, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Bosnia, Serbia y Bulgaria.
El itinerario sobre ruedas 🚍
La idea desde el principio era clara: hacerlo todo por tierra, para palpar cada frontera, cada cambio de idioma, de paisaje, de moneda y de energía. Así que el recorrido fluyó más o menos así:
Varsovia – Cracovia – Budapest – Liubliana – Bled – Zagreb – Plitvice – Split – Dubrovnik – Krka – Montenegro – Mostar – Sarajevo – Belgrado – Sofía.
Entre buses y algún que otro tren, la cuenta aproximada superó los 3.500 kilómetros. Parece una barbaridad, pero cuando lo vives a ritmo pausado, cada tramo se convierte en parte del viaje, no solo en un medio para llegar.
Lo que me llevo de cada parada ✨
Polonia me abrazó con su historia y sus cicatrices aún visibles, entre la solemnidad de la Varsovia reconstruida y la belleza de la intacta Cracovia. Me resultó amargo comprobar que el centro histórico de Varsovia fue prácticamente destruido en más del 85% por las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial, aunque también comprobé admirada que, tras la guerra, los ciudadanos polacos llevaron a cabo una reconstrucción meticulosa del casco antiguo, restaurando iglesias, palacios y la plaza del mercado, lo que ha convertido a Varsovia en un ejemplo único de reconstrucción de patrimonio histórico. Una vez más compruebo que los seres humanos somos capaces de conseguir la destrucción más absoluta o el renacimiento más maravilloso.
Varsovia
Varsovia
Cracovia en cambio tuvo el agridulce privilegio de no ser destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El motivo principal fue que los nazis prefirieron transformarla en un centro administrativo, preservando así su patrimonio arquitectónico. Macabro privilegio.
Cracovia
Castillo Wawel- Cracovia
En la basílica de Santa María de Cracovia, situada en la Plaza Mayor, a las 12 del mediodía se puede escuchar el toque de trompeta (hejnał) que proviene de la torre más alta de la iglesia. Es muy recomendable ver cómo una monjita abre a esa hora el retablo dentro de la basílica, es precioso ese momento…
Budapest
Hungría, con Budapest, fue una gran sorpresa para mí: es una preciosa ciudad durante el día con sus monumentos emblemáticos como el Castillo de Buda, el Parlamento, el Puente de las Cadenas y los miradores como el Bastión de los Pescadores, desde donde se tienen vistas espectaculares de la ciudad y el Danubio. Pero por la noche la ciudad se transforma y se vuelve loca, con su ambiente vibrante y sus originales ruin bars, locales ambientados en antiguos edificios, ideales para disfrutar música, buen ambiente y mezcla de gente de todas las edades y culturas. Muy recomendable en mi opinión el Szimpla Kert, cerca de la Sinagoga, en el barrio judío.
Budapest
Budapest- desde Castillo Buda
Desde Danubio por la noche- Budapest
Eslovenia ha sido un descubrimiento en mi viaje. Un país verde con cerca del 60% de su territorio cubierto por árboles, lo que la convierte en uno de los países más boscosos de Europa. Las montañas, especialmente los Alpes Julianos, ocupan aproximadamente el 42% de la superficie de Eslovenia. Creo que es muy recomendable la visita al lago Bled, situado en los Alpes Julianos, que es un lago glaciar de unos 2 kilómetros de longitud y unos 30 metros de profundidad, famoso por sus aguas de color esmeralda que reflejan el paisaje de montañas y bosques que hay a su alrededor.
Liubliana
Liubliana- centro
Lago Bled- Eslovenia
RECOMENDACIONES:
RESTAURANTES
Restaurante Babci Maliny- Cracovia- Polonia
Klobasarna- Liubliana- Eslovenia
Ek Bistro- (Desayunos)- Liubliana- Eslovenia
ALOJAMIENTOS
• VARSOVIA (POLONIA): SAFESTAY WARSAW OLD TOWN
• CRACOVIA (POLONIA): AMBER HOSTEL
• BUDAPEST (HUNGRIA): FLOW SPACES
• LIUBLIANA (ESLOVENIA): HOSTEL 24
ACTIVIDADES
Crucero por el Danubio- SilverLane- Budapest- Hungría
Lo he vuelto a hacer. Y me siento muy agradecida por ello. Este mes de julio he vuelto a coger mi mochila y he podido hacer realidad una de las cosas que más feliz me hace en esta vida. Salir de mi zona de confort y viajar sola por el mundo.
Con mi mochila empezando la aventura…
Mi propósito es descubrir lugares y personas, conocer otras culturas, poner a prueba mis capacidades y vivir experiencias de aprendizaje. Creo que, en definitiva, estas vivencias son tan enriquecedoras para mí porque me permiten un proceso de reflexión, de auto-cuestionamiento de mi realidad, de contrastar opiniones y visiones con personas de diversas culturas y siempre me impulsan a un proceso de transformación interno.
Con Rosi en Cracovia
El tomar distancia de mi realidad, (tanto en sentido literal como figurado), y esas conversaciones con personas con otras realidades es siempre lo más revelador que me traigo en mi mochila de estos viajes y, una vez más, en este viaje, me ha vuelto a pasar.
Claudia y Gloria de Cali (Colombia) en Dubrovnik
En esta ocasión mi aventura de 4 semanas ha consistido en una ruta terrestre por 8 países de Europa del este: Polonia, (Varsovia, Cracovia), Hungría, (Budapest), Eslovenia, (Liubliana, Bled), Croacia, (Zagreb, Plitvice, Split, Dubrovnik), Montenegro, (Kotor, Perast), Bosnia Herzegovina, (Mostar, Sarajevo), Serbia (Belgrado) y Bulgaria, (Sofía, Rila, Plovdiv).
Clarisa, Damián y Fran, de Argentina, viven en Madrid y los conocí de Sarajevo a Belgrado
Han sido unos 2.800 kilómetros, 15 autobuses, 2 trenes…. Pero lo más importante para mí es que este viaje ha propiciado un montón de maravillosas conversaciones, tanto con personas locales como con otros viajeros de diversos países.
Con Ada, Olatz y Rosamaria en Mostar… sin comentarios 😉
Me siento tremendamente agradecida a todas estas personas que se han cruzado en mi camino esta vez y me han ayudado a ampliar mi visión y mi mente.
Con Milika de Belgrado
Aún a riesgo de estar dejándome muchas personas en el tintero, me gustaría mencionar a estos grandes viajeros con los que he compartido conversaciones reveladoras de ésas que yo llamo «nutricias» y que me enriquecen tanto.
Con Lucy y su hija, de Rumanía, en Sofía
Con su permiso, y el vuestro, desde aquí envío un GRACIAS GIGANTE a esos viajeros y personas estupendas que han hecho reflexionar, aprender y abrir mi mente a otras realidades… Un abrazo enorme a tod@s ell@s!
Con Irene, (de Zaragoza) en Budapest- Irene es una joven viajera y emprendedora, creadora de Notion.com
para ayudar a los viajeros a organizar sus recorridos
Rosi de Argentina/ Agape de Budapest/ Irene de Zaragoza en Budapest/ Martina de Bergamo- Italia/ Eduardo, Magda y sus hijos, de Cracovia/ Ana y Gabi de México/ Merce e Ismael de Lérida/ Clara y José de Cataluña/ Claudia y Gloria de Cali- Colombia/ Ada, Olatz y Rosa Maria de Barcelona/ Clarisa, Damián y Fran, de Argentina, viven en Madrid/ Milika de Belgrado/Pac de Turquía/ Carmen de Zaragoza, nos hemos conocido en Sofía, ella está jubilada, y dando en 1 año la vuelta por toda Europa, es la primera vez que sale de España, a sus 69 años :-)/Lucy de Rumanía/ Katie y su familia de Bulgaria, viven en EEUU/Odyssia de Chipre…
Con Carmen, (Zaragoza) y Alex (Barcelona) en Sofía
Con Katie de Bulgaria en Sofia
En las próximas semanas os iré compartiendo info y tips de viaje de estos maravillosos países que he recorrido… Que disfrutéis del verano!
¿No tienes miedo? ¿No te aburres? ¿No te sientes sola? A pesar de llevar más de diez años realizando viajes sola por el mundo y aprendiendo y disfrutando inmensamente con ello, (creo que ya forma parte de mi esencia, esa pasión por descubrir y conectar con personas de todo el mundo), siguen siendo las tres preguntas que con más frecuencia me hacen muchas personas cuando hablo de esta forma de viajar. Tengo que reconocer que sigue sorprendiéndome. Jamás me he planteado estas preguntas cuando viajo. No sé si quizás estas reflexiones son las proyecciones de cómo se vería esa persona viajando sol@. Creo que los sentimientos son nuestras elecciones sobre qué emoción queremos seguir sintiendo en una situación dada. ¿Cómo sentir miedo si mi pasión por viajar me sube la adrenalina y las endorfinas de tal forma que no me quito la sonrisa de la cara en todo el viaje? ¿Cómo aburrirme si no dejo de descubrir lugares, costumbres, personas y situaciones nuevas que me permiten aprender? ¿Cómo sentirme sola si cada día conozco personas diferentes, tanto locales como viajeros de multitud de países y muchos de ellos se convierten, además en amigos? Creo que el sentir miedo, hastío o soledad depende de cada uno, y también lo puedes sentir en tu propia ciudad, incluso acompañado o en tu propia casa, ¿no?
Con Macarena, (Chile)
Con Teresa y Maria (Alemania) y Rosa (Inglaterra)
Con Rassya, Natassha (Brasil) y Tanisha, (Canadá)
Con Florian (Francia) y Marcelo y Felipe (Brasil)
Con la familia con la que estuve en Dalcahue
Otras veces, en algunos países que visito, me preguntan por qué viajo sola y si no tengo marido. En ese momento siempre pienso si esa misma pregunta me la harían si fuera un chico. Cuando converso sobre este tema con otros viajeros y viajeras suelo comprobar que esa pregunta normalmente va dirigida a nosotras. Ojalá llegue el día en que esto esté totalmente normalizado y no parezca raro, peligroso, aburrido o solitario para una mujer el viajar de esta forma, descubrir lugares maravillosos, conocer otras culturas, apreciar la belleza del mundo, compartir con personas desconocidas que en su mayoría son buenas, entrañables, y tienen tantas ganas de conectar como un@ mism@. No pretendo convencer a nadie, pero sí creo que afortunadamente hay muchísimas formas de felicidad. Es genial que cada uno encontremos la nuestra y la vivamos plenamente, (y respetemos la de los demás, sin juzgar) 😉😄😄
Con Rosa (Santiago de Chile)
Con Mariana (Brasil)
Comparto con vosotr@s algunos de los momentos mágicos de conexión con otras personas y viajer@s. Como siempre, estas conversaciones, amistades y encuentros es lo más bonito y enriquecedor que me traigo de vuelta en mi mochila. Agradezco profundamente a todos los viajer@s y chilen@s que he conocido estas semanas por las charlas, risas y momentos compartidos… Nos vemos por el mundo!
Al aterrizar en isla de Pascua no pude evitar que se me escaparan unas lágrimas de emoción. Para mí, como para muchos viajeros que vivimos intensamente la aventura de descubrir el mundo, este destino supone un sueño hecho realidad. Hace seis años en mi vuelta al mundo quise incluirlo en mi recorrido, pero por diversos motivos no pude venir finalmente. Así que tenía este sueño pendiente desde hace mucho tiempo, cuando despertó mi curiosidad el pueblo rapanui que construía estas gigantes estatuas de piedra de varias toneladas para honrar a sus ancestros y que todavía a día de hoy no se sabe cómo pudieron trasportarlas y disponerlas de forma tan perfecta.
Tangariki, con sus famosos 15 moais
En la cantera de moais
Este pueblo que lleva más de 1.500 años viviendo en la isla más remota del planeta, luchando por mantener vivas sus costumbres y tradiciones pese a haber estado a punto de desaparecer en varias ocasiones, debido a la colonización, la trata de esclavos, las enfermedades o la falta de recursos. Es maravilloso comprobar cuando hablo con los extranjeros que estamos por aquí como para la gran mayoría este destino es algo muy especial y nos brillan los ojos al compartir entre nosotros porqué hemos venido y cuánto tiempo llevábamos planeando este viaje. Tengo que confesar que no me está defraudando en absoluto. Estoy descubriendo un lugar mágico, con una energía especial y un pueblo maravilloso con unas costumbres que te hacen sentir como en familia desde que pisas el aeropuerto, (te reciben con un collar de flores al llegar).
Playa de Anakena, isla de Pascua
Además, hoy me ha pasado otra de esas «casualidades» que otras veces os cuento, y me ha dejado sin palabras. Hoy en el desayuno que he compartido en el hostel con otros viajeros de varios países estábamos hablando sobre viajar y blogs de viajes y de repente, un chileno muy viajero me ha dicho que conocía mi blog www.lamochiladenoelia.com que lo había leído hace unos meses y que le había resultado de ayuda para organizar su viaje por Asia… Me ha hecho una ilusión tremenda y no me lo podía ni creer! Sólo por este momento tan emotivo ya ha merecido la pena el escribirlo… 😉😉 Os comparto algunas fotillos y, si queréis, seguimos viajando junt@s… 😊
Cráter del Volcán Orongo, uno de los tres que originaron la isla de Pascua
Contenta en mis primeros días en Chile en los que estoy adaptándome al país, sobrellevando el jet lag con dignidad, (me sigo despertando a las 4 de la madrugada) y familiarizándome con la ciudad, (estoy todavía en Santiago). Como siempre, lo más fascinante para mí en los viajes que emprendo sola es la cantidad de gente que voy encontrando por el camino y los momentos y conversaciones que comparto que me hacen aprender sobre otras culturas y personas… Al final, todos compartimos las mismas cosas, sólo es cuestión de pararse a hablar y querer comprender de verdad… 😊😊😉😉
Con Vale y Eugenia, de Uruguay, frente al Museo de Bellas Artes en Santiago
En el Cerro de San Cristóbal, Santiago de Chile
Museo de Bellas Artes en Santiago de Chile
Y mañana… Rumbo a Isla de Pascua… ¡Qué nerviossss!
En el Cerro de Santa Lucía, Santiago de Chile
Catedral en la plaza de Armas de Santiago
RECOMENDACION ALOJAMIENTO
La Chimba Hostel, en Santiago de Chile, (barrio de Bellavista)
Bueno, pues parece que mi etapa en Costa de Marfil va llegando a su fin. Me siento satisfecha, (por haber cumplido el plan de trabajo establecido), feliz, (por la gente que he conocido y las vivencias compartidas), cansada, (ha sido un ritmo bastante alto) y llena de fuerza, (ésa que me han contagiado las mujeres increíbles que he tenido la suerte de conocer). Han sido semanas muy intensas, hemos podido realizar 12 formaciones en las que han participado más de 100 mujeres.
Por otro lado, os confirmo que lo recaudado de las personas que me hicisteis llegar vuestra contribución va a cubrir como beca los estudios del año que viene de tres chicas que quieren labrarse un futuro como Cocineras, (he conocido hoy a dos de ellas y os pongo sus fotos abajo):
Germaine, que tiene 20 años, y el año próximo hará segundo curso de BT Cuisine.
Laurainne, tiene 19 años. Son 10 personas en su casa, (sus padres se hacen cargo de 2 sobrinos además de sus 6 hijos). Su sueño es ser chef. Hará también su segundo año de BT Cuisine en Ecole Yarani.
Alix, tiene 22 años y hará su primer curso de BT Cuisine. Su sueño es poder ir a otro país y empezar siendo cocinera y luego quizás montar su propio negocio. Os transmito de su parte su agradecimiento por vuestro apoyo en su formación, de otra forma hubieran tenido que seguir posponiendo su educación hasta poder reunir los fondos necesarios. Entre todos podemos hacer grandes cosas… «Sé el cambio que quieres ver en el mundo», Gandhi
Ayer fue un día muy especial. Desde que llegué a Abidjan por la tarde estoy muy cansada, floja de ánimo, con dolor de espalda, (me han explicado que es a causa de la medicación contra la malaria que estoy tomando, que te hace tener los mismos síntomas que la enfermedad, aunque mucho más atenuados y sin fiebre). Pero ayer fue diferente. Estoy segura de que fue por el subidón de energía que tuve durante el día. Tuve la oportunidad de compartir una formación sobre empleo y desarrollo de competencias con 25 mujeres. 25 mujeres empoderadas, llenas de fuerza y con ganas de liderar su vida y tomar sus propias decisiones. Os aseguro que esto no es nada fácil aquí. Son estudiantes universitarias, profesoras y coordinadoras de formación de grupos de mujeres sin formación pero que quieren aprender a ser autónomas y no depender de otros. Mujeres que no lo han tenido fácil para llegar donde están, pero que quieren opinar, que se les escuche, que se tenga en cuenta lo que piensan. Me emociona ser testigo de su fuerza y su valentía, en un camino que en otros países tenemos ya más fácil y aquí todavía está por hacer. Algunas veces me han preguntado cuáles son los mayores retos en mi trabajo y siempre digo que estos momentos son para mí los desafíos más grandes y más bonitos. Comprobar la pasión, la fuerza y las ganas de cambiar el status quo que tienen estas mujeres me revuelve muchas cosas por dentro y me ofrece muchas lecciones de superación y aceptación que me llevo en mi mochila. Aceptación (sin queja) pero con ganas de contribuir a la solución, (no al problema).
Seguiré aprendiendo de mis maestras en los días que me quedan en Costa de Marfil 😊😊 Esta tarde salgo de viaje a Yamussukro, la capital del país, para impartir allí formaciones con otros equipos de la entidad, os iré contando… Comparto con vosotr@s algunas fotos de los momentos que estoy viviendo aquí… Un abrazo grande!