La sonrisa exótica y espiritual de Asia: Tailandia y Laos

Este mes de agosto he tenido la oportunidad de visitar de nuevo Tailandia, un país asiático que me fascina, y además recorrer Laos, que hasta ahora no había tenido oportunidad de conocer.

Luang Prabang, Laos

Tailandia me parece un país amable, muy espiritual, con una gran diversidad de paisajes, selva, playas fascinantes, muchos templos, un país acogedor.

Ko Tao

En esta ocasión, tuve oportunidad de conocer las playas del golfo de Tailandia, Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao. Son lugares maravillosos para poder observar fauna marina en en su entorno natural y, sobre todo, para actividades como el snorkel y el buceo.

Parque Nacional Marino Mu Ko Ang Thong, Tailandia

Koh Tao

Gran Palacio Real, Bangkok

Wat Pho (Templo del Buda Reclinado), Bangkok

Paseo por el río en el mercado flotante Khlong Lat Mayom, Bangkok

Lamai Beach, Koh Samui

En el caso de Laos, me ha sorprendido que es un país todavía muy poco visitado, con lo cual la ventaja es que no hay muchos turistas y es un país con gente muy amable, que siempre van a intentar ayudarte con una sonrisa.

Luang Prabang, río Mekong- Laos

Catarata de Kuang Si, cerca de Luang Prabang, (Laos)

Pero, por otro lado, todavía no está demasiado enfocado al turismo, con lo cual es un poco más auténtico, un poquito más salvaje y implica un poco más de aventura en la organización del viaje. Me ha fascinado sobre todo el dinamismo de una ciudad como Luang Prabang con sus templos, cascadas, paisajes, montañas.

Vista de Luang Praban y licor de whisky de Laos

También la zona de Vang Vieng, donde hay paisajes kársticos de piedra caliza impresionantes con muchísima agua, sobre todo en la época de monzones, en agosto, que es cuando yo he ido. En Vang Vieng hay nueve lagunas preciosas, las Blue Lagoons, con colores que van desde el verde esmeralada hasta una gran variedad de azules.

Laguna en Vang Vieng, Laos

Laguna en Vang Vieng, Laos

Arrozal en Vang Vieng, Laos

También recomiendo la visita a Vientiane, la capital de Laos, que también me ha gustado, aunque quizá en dos, tres días es suficiente para ver los puntos más importantes de la ciudad y sus preciosos templos.

Templos budistas Vientiane, Laos

Después de compartir estas fotos con vosotros, solo me queda recomendaros una visita a a estos lugares, sobre todo a Laos, que creo que sigue siendo un gran país todavía por descubrir.

¡Nos vemos por el mundo!

RECOMENDACIONES

  • ALOJAMIENTOS:
    • Pranakorn Heritage Hotel, Bangkok, Tailandia
    • Weekender Resort, Koh Samui, Tailandia
    • Cookies Salad Resort, Koh Phangan, Tailandia
    • Ban’s Diving Resort, Koh Tao, Tailandia
    • Golden Lotus Place, Luang Prabang, Laos
    • Vang Vieng Global Hostel, Vang Vieng, Laos
    • Xaysomboun Hotel, Vientiane, Laos
  • EXCURSIONES:
    • Gran Palacio + Wat Phra Kaew- Bangkok
    • Wat Pho (Buda Reclinado)-Bangkok
    • Templo Wat Arun- Bangkok
    • Ang Thong National Marine Park- Koh Phangan- Tailandia
    • Ceremonia de las limosnas (Tak Bat)- Luang Prabang- Laos
    • Templos Wat Xieng Thong y Monte Phousi- Luang Prabang- Laos
    • Tham Chang Cave- Vang Vieng- Laos
    • Lagunas Azules- Vang Vieng- Laos
    • Pha That Luang, Vientiane, Laos
    • Paseo por el Mekong atardecer- Vientiane, Laos

Mi ruta por dos joyas del sur del Caúcaso: Georgia y Armenia

En esta ocasión he tenido la oportunidad de coger mi mochila y visitar dos países hasta ahora totalmente desconocidos para mí: Georgia y Armenia.

He profundizado en estos países que fueron repúblicas soviéticas hasta 1991 y que combinan patrimonio antiguo, paisajes impresionantes y una calidez humana que te roba el corazón.

Teleferico de Tatev, Armenia

He descubierto dos países con una fuerte identidad y tradición histórica y constumbres que me ha fascinado conocer.

La verdad es que mis expectativas respecto a lo que iba a encontrar han quedado plenamente superadas en ambos casos, y he conocido dos países que tienen bastantes cosas en común pero también muchas diferencias.

Vistas desde teleferico Narikala, Tflis, Georgia

De nuevo, como siempre, lo que me ha fascinado ha sido poder conocer de primera mano a través de mis conversaciones compartidas tanto con personas locales como con viajeros las percepciones y las impresiones sobre las experiencias que se viven en estos países.

No conocía realmente muchas personas de mi entorno que hubieran visitado estos países, así que tampoco tenía muchas referencias. Los viajeros que he conocido han sido sobre todo de países más cercanos a estos territorios, países de Europa del Este, Rusia, Asia… Creo que Georgia y Armenia todavía no son zonas demasiado explotadas por el turismo. Por eso creo, desde luego, que merece la pena la visita antes de que empiecen a situarse en el foco turístico. Tienen mucho que ofrecer, mucho que aportar, historia, cultura y tradición.

Madre Georgia, Tiflis, Georgia

Una de las cosas que más me ha hecho reflexionar en este viaje por Georgia y Armenia es el hecho de compartir en muchas excursiones y tours de grupo reflexiones y conversaciones con viajeros de países que actualmente se encuentran en guerra entre sí. Por ejemplo, compartir mesa con una familia de Ucrania junto con otras personas de Rusia, o el participar en la misma excursión personas de Estados Unidos, de Irán, o de Líbano.

Stepanstsminda, Georgia

Me ha hecho pensar que hemos podido convivir y compartir perfectamente nuestra comida, nuestras conversaciones, y que al final lo que los viajeros y las personas queremos simplemente para vivir felices es vivir en paz.

Y no hay ningún problema entre nosotros, independientemente del lugar que, por circunstancias de la vida, hayamos nacido.

Tiflis, Georgia

El hablar con estas personas me ha hecho entender cuál es la percepción que tienen de los conflictos actuales en sus lugares de nacimiento.

He podido entender cómo están sufriendo también muchas personas en Rusia, sobre las decisiones de sus gobernantes y cómo esta situación está forzando que muchas personas rusas decidan salir de su país, sobre todo jóvenes, y decidan instalarse en lugares como Georgia o Armenia.

Plaza de la República, Erevan-Armenia

También he tenido ocasión de poder ver y entender la realidad con los ojos de gente joven, muy preparada, de países como Irán que están intentando salir de su país para tener paz y quieren irse a estudiar a otros países en paz. Es lo único que quieren, me decían. Paz. Paz para ellos y para sus familas. No estar bajo las bombas continuas.

Georgia

También he podido conversar y entende un poco más la situación y la realidad de países como Líbano o como Israel. Había ocasiones en las que estaba sentada a la mesa con personas y me paraba a pensar que todas ellas venían de países o bien en conflicto, o países en los que actualmente están sufriendo una dictadura.

Monte Ararat, Armenia

Esto me hace también, una vez más, estar muy agradecida por la tremenda suerte que tengo de haber nacido, por azar en una de esas zonas que representa un porcentaje muy pequeño en la población mundial, que nos encontramos en situación de calma, de paz, o con nuestras necesidades básicas de seguridad cubiertas. Espero que no olvidar nunca esta gran suerte que tengo.

Catedral Abanotubani, Tiflis, Georgia

Ojalá llegue un momento en la vida en el que, además de ir por segunda o tercera o cuarta vez a la Luna, o de inventar nuevas tecnologías con inteligencia artificial que nos ayuden a crear empresas más productivas y entornos más ricos, seamos capaces de dedicar con estusiasmo nuestro esfuerzo y nuestra inteligencia como seres humanos a conseguir que todas las personas podamos vivir en Paz.

Ojalá algún día empezamos por ahí.

Plaza de la Libertad, Tiflis, Georgia

Estatua de los amantes Ali y Nino, Batumi, Georgia

RECOMENDACIONES

  • Lugares para visitar:
    • Georgia
      • Tiflis
      • Mtskheta, Jvari, Gori y Uplistsikhe
      • Stepantsminda- Kazbegi y Castillo Ananuri, Gudauri, Gergeti y Ananuri
      • Kutaisi
      • Batumi
      • Vardzia y Borjomi
    • Armenia
      • Erevan
      • Sevan, Haghartsin, Goshavank, Dilijan
      • Garni y Geghard
      • Templos de Echmiadzin, Hripsime, Gayane y Zvartnots
      • Noravank, Tatev, la cascada de Shaki y Areni
  • Alojamientos:
    • COSY KOALA HOSTEL, Tiflis (Georgia)
    • BAO HOSTEL, Kutaisi (Gergia)
    • BACK2ME, Batumi (Gergia)
    • KANTAR HOSTEL, Ereván (Armenia)
  • Restaurantes:
    • Prestige Georgian Restaurant, Abkhazi Kote st. 12, Tbilisi.
    • BalconY no12, Ioane Shavteli 12, Tbilisi.
    • Georgian Cuisine Magnolia, G. Tabidze 1, Kutaisi, Georgia.
    • Pandok Yerevan, Amiryan 1, Ereván, Armenia.
  • Gastronomía:
    • Probar la cocina georgiana auténtica (kharcho, khachapuri, khinkali).
    • Probar la cocina armenia: Spas (sopas), dolma/tolma.

Mi ruta por el Este de Europa- Parte II

Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa, (Segunda parte)

Croacia me gustó más de lo que esperaba, aunque es tan bonito que en los días que estuve allí estaba demasiado masificado, sobre todo Split y Dubroknik. Me pareció un país con una naturaleza y paisajes maravillosos, me quedo con el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, que es uno de los parques naturales más impresionantes de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Sorprenden sus 16 lagos conectados entre sí por cascadas y situados en una zona montañosa boscosa de unas 30.000 hectáreas, prácticamente monopolizada por los bosques de haya.

Lagos Plitvice, Croacia

Lagos Plitvice, Croacia

Split, casco histórico

Dubrovnik

Dubrovnik

También me hechizaron Split y Dubrovnik, que son dos joyas históricas, cada una con un casco antiguo único que refleja siglos de historia y cultura mediterránea. El casco antiguo de Split, corazón de la ciudad actual, se organiza alrededor del imponente Palacio de Diocleciano, (finales del siglo III d.C) donde sus murallas, calles y plazas mantienen la estructura romana original. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, al igual que el casco histórico amurallado de Dubroknik.

Cataratas Krka, Croacia

También tuve oportunidad de hacer un recorrido por la bahía de Kotor, Montenegro, también declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.  Es un espectacular fiordo que se adentra unos 28 kilómetros, rodeado por elevados macizos montañosos de los Alpes Dináricos. Se le conoce como el “fiordo más meridional de Europa”, aunque en realidad es un antiguo cañón sumergido del río Bokelj.

Bahía Kotor, Montenegro- Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas

Después seguí mi recorrido hacia Bosnia-Herzegovina, que me tocó el alma. Mostar y Sarajevo me obligaron a mirar de frente la historia reciente, a la vez que me mostraron la resiliencia de su gente.

Stari Most- Puente de Mostar (Bosnia)

Ayuntamiento Sarajevo- Bosnia

Interior del Ayuntamiento de Sarajevo- Bosnia

En Serbia visité Belgrado, que al principio no me gustó como ciudad, pero, una vez más, me acabó conquistando cuando conocí a personas de allí y pude tener conversaciones que me descubrieron interesantes matices de su cultura, historia y tradición. Por cierto, el templo de San Sava me dejó con la boca abierta y el barrio bohemio de Skadarlija me fascinó.

Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)

Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)

Catedral Alexander Nevsky- Sofia (Serbia)

Monasterio de Rila- Bulgaria

Monasterio de Rila- Bulgaria

Plovdiv

Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria

Bulgaria, con Sofía como colofón, fue el cierre perfecto: tradición, espiritualidad y esa mezcla de lo europeo y lo oriental que tanto la define. En mi opinión es muy recomendable visitar el impresionante Monasterio de Rila y la ciudad de Plovdiv.

El viaje más allá de los mapas 🌍

No fue solo una colección de ciudades, ni tampoco un maratón de sellos en el pasaporte. Este mes me enseñó que viajar por tierra, despacio, es aprender a escuchar los matices: cómo cambia el paisaje de una frontera a otra, cómo ese paisaje influye en el carácter y, sobre todo, me ha permitido llevarme lo más importante que me he traído siempre en mi mochila.

Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria

En esa ocasión me ha permitido escuchar y entender mejor la historia de estos pueblos y de los duros años de guerras, fragmentación y conflictos que han vivido y que son heridas que todavía me ha parecido que no están del todo curadas.

He podido comprender cómo una guerra que ocurrió hace más de 100 años fue la base para las dos explosiones de violencia que sacudieron este continente en la primera y segunda Guerra Mundial. En Sarajevo, he estado alojada en una casa en la misma esquina donde asesinaron al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo en 1914 que fue el detonante que desencadenó la Primera Guerra Mundial.

He comprobado cómo aún hoy existe culpabilidad y vergüenza en muchas personas de estos países, por sentir responsabilidad de que su país hubiera participado, encubierto o alentado las masacres que se produjeron durante estas dos guerras.

Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria

He escuchado testimonios terribles de familias rotas, de pueblos oprimidos y divididos por líneas de mapas que se decidieron en despachos en el reparto después de la guerra. Me ha dado mucho que pensar. Las personas que he ido conociendo en el camino, una vez más, me demuestran que lo único que quieren es poder vivir en paz con su familia.

Qué pena cuando los gobernantes o políticos solo miran al pasado para azuzar sentimientos de venganza, en lugar de aprender de los errores de nuestra historia y mirar hacia el futuro, para construir un mundo donde podamos vivir juntos, en paz.

Ojalá no se repitiera esta violencia contra nuestros semejantes, pero es lo que sigue ocurriendo actualmente en el mundo. Mi esperanza está con la gente más joven que he ido conociendo en mi ruta… el querer mirar hacia delante, perdonar y convivir en paz, eso hará que éste, nuestro mundo, nuestra humanidad, sea sostenible.

Al final fueron ocho países, dieciséis ciudades y más de 3.500 km de historias pequeñas que hicieron grande mi mochila: conversaciones inesperadas en autobuses, lluvias repentinas que obligaron a improvisar y la certeza de que moverme así, sin prisa pero sin pausa, me conecta de verdad con el mundo.

De este viaje volví a casa con la mochila y mi corazón llenos. Y si algo puedo recomendar es esto: el Este de Europa tiene mucho que enseñar si sabes mirar y escuchar con calma.

RECOMENDACIONES:

RESTAURANTES

  • Pier Bistrot- Split- Croacia
  • Cevabdzinica Zeljo, (especialidad Ćevabdžinica) – Sarajevo- Bosnia
  • Cafetería Art Kuća Sevdaha- (especialidad sorbete de rosa) – Sarajevo- Bosnia

ALOJAMIENTOS

•            ZAGREB (CROACIA) ZAGREB SPEEKA HOSTEL, ZAGREB

•            SPLIT (CROACIA): CROPARADISE HOSTEL

•            DUBROVNIK (CROACIA): GUEST HOUSE GUGILY

•            MOSTAR (BOSNIA Y HERZEGOVINA): PANSION OSCAR SUMMER GARDEN

•            SARAJEVO (BOSNIA Y HERZEGOVINA): STUDIO PARK

•            BELGRADO (SERBIA): HOSTEL IRIS

•            SOFIA (BULGARIA): HOSTEL MOSTEL

ACTIVIDADES

  • Museo de las Relaciones Rotas- Zagreb- Croacia
  • Excursión a las Cascadas de Krka- Split- Croacia

Mi ruta por el Este de Europa- Parte I

Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa

Este verano ha sido, sin lugar a dudas, uno de los más intensos y gratificantes de mi vida viajera. Salí de casa con mi mochila, mucha ilusión, mis mariposas del estómago cada vez que comienzo ruta y sin saber del todo lo que suponía moverme durante un mes por tierras del Este: Polonia, Hungría, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Bosnia, Serbia y Bulgaria.

El itinerario sobre ruedas 🚍

La idea desde el principio era clara: hacerlo todo por tierra, para palpar cada frontera, cada cambio de idioma, de paisaje, de moneda y de energía. Así que el recorrido fluyó más o menos así:

Varsovia – Cracovia – Budapest – Liubliana – Bled – Zagreb – Plitvice – Split – Dubrovnik – Krka – Montenegro – Mostar – Sarajevo – Belgrado – Sofía.

Entre buses y algún que otro tren, la cuenta aproximada superó los 3.500 kilómetros. Parece una barbaridad, pero cuando lo vives a ritmo pausado, cada tramo se convierte en parte del viaje, no solo en un medio para llegar.

Lo que me llevo de cada parada ✨

Polonia me abrazó con su historia y sus cicatrices aún visibles, entre la solemnidad de la Varsovia reconstruida y la belleza de la intacta Cracovia. Me resultó amargo comprobar que el centro histórico de Varsovia fue prácticamente destruido en más del 85% por las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial, aunque también comprobé admirada que, tras la guerra, los ciudadanos polacos llevaron a cabo una reconstrucción meticulosa del casco antiguo, restaurando iglesias, palacios y la plaza del mercado, lo que ha convertido a Varsovia en un ejemplo único de reconstrucción de patrimonio histórico. Una vez más compruebo que los seres humanos somos capaces de conseguir la destrucción más absoluta o el renacimiento más maravilloso.

Varsovia

Varsovia

Cracovia en cambio tuvo el agridulce privilegio de no ser destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El motivo principal fue que los nazis prefirieron transformarla en un centro administrativo, preservando así su patrimonio arquitectónico. Macabro privilegio.

Cracovia

Castillo Wawel- Cracovia

En la basílica de Santa María de Cracovia, situada en la Plaza Mayor, a las 12 del mediodía se puede escuchar el toque de trompeta (hejnał) que proviene de la torre más alta de la iglesia. Es muy recomendable ver cómo una monjita abre a esa hora el retablo dentro de la basílica, es precioso ese momento…

Budapest

Hungría, con Budapest, fue una gran sorpresa para mí: es una preciosa ciudad durante el día con sus monumentos emblemáticos como el Castillo de Buda, el Parlamento, el Puente de las Cadenas y los miradores como el Bastión de los Pescadores, desde donde se tienen vistas espectaculares de la ciudad y el Danubio. Pero por la noche la ciudad se transforma y se vuelve loca, con su ambiente vibrante y sus originales ruin bars, locales ambientados en antiguos edificios, ideales para disfrutar música, buen ambiente y mezcla de gente de todas las edades y culturas. Muy recomendable en mi opinión el Szimpla Kert, cerca de la Sinagoga, en el barrio judío.

Budapest

Budapest- desde Castillo Buda

Desde Danubio por la noche- Budapest

Eslovenia ha sido un descubrimiento en mi viaje. Un país verde con cerca del 60% de su territorio cubierto por árboles, lo que la convierte en uno de los países más boscosos de Europa. Las montañas, especialmente los Alpes Julianos, ocupan aproximadamente el 42% de la superficie de Eslovenia. Creo que es muy recomendable la visita al lago Bled, situado en los Alpes Julianos, que es un lago glaciar de unos 2 kilómetros de longitud y unos 30 metros de profundidad, famoso por sus aguas de color esmeralda que reflejan el paisaje de montañas y bosques que hay a su alrededor.

Liubliana

Liubliana- centro

Lago Bled- Eslovenia

RECOMENDACIONES:

RESTAURANTES

  • Restaurante Babci Maliny- Cracovia- Polonia
  • Klobasarna- Liubliana- Eslovenia
  • Ek Bistro- (Desayunos)- Liubliana- Eslovenia

ALOJAMIENTOS

•            VARSOVIA (POLONIA): SAFESTAY WARSAW OLD TOWN

•            CRACOVIA (POLONIA): AMBER HOSTEL

•            BUDAPEST (HUNGRIA): FLOW SPACES

•            LIUBLIANA (ESLOVENIA): HOSTEL 24

ACTIVIDADES

  • Crucero por el Danubio- SilverLane- Budapest- Hungría
  • Baños Gellért- Budapest- Hungría

Lago Bled- Eslovenia

La acogedora isla grande de Chiloé

Estos últimos días he aprovechado para conocer una parte de la región de los Lagos en Chile, la isla grande de Chiloe. Me han fascinado las costumbres y tradiciones chilotas, su gastronomía, y, sobre todo, su gente, amable, hogareña y hospitalaria. Me he alojado con una familia en Dalcahue, es algo que me encanta, me ha permitido compartir un montón de conversaciones y mates con ellos en torno a la «cocina», (estufa de leña) que en invierno se convierte en el centro de la actividad en la casa. Estos días, además de Dalcahue, he visitado algunos de los pueblos de Chiloe: Quinchao, Achao, Curaco de Vélez, Castro y Quemchi.


Comparto con vosotr@s algunos momentos vividos en Chiloe estos días 😄😉
Y mañana siguiente etapa, rumbo a Valparaíso… Vienes?

Isla de Pascua: mi isla «soñada»

Al aterrizar en isla de Pascua no pude evitar que se me escaparan unas lágrimas de emoción. Para mí, como para muchos viajeros que vivimos intensamente la aventura de descubrir el mundo, este destino supone un sueño hecho realidad. Hace seis años en mi vuelta al mundo quise incluirlo en mi recorrido, pero por diversos motivos no pude venir finalmente. Así que tenía este sueño pendiente desde hace mucho tiempo, cuando despertó mi curiosidad el pueblo rapanui que construía estas gigantes estatuas de piedra de varias toneladas para honrar a sus ancestros y que todavía a día de hoy no se sabe cómo pudieron trasportarlas y disponerlas de forma tan perfecta.

Este pueblo que lleva más de 1.500 años viviendo en la isla más remota del planeta, luchando por mantener vivas sus costumbres y tradiciones pese a haber estado a punto de desaparecer en varias ocasiones, debido a la colonización, la trata de esclavos, las enfermedades o la falta de recursos. Es maravilloso comprobar cuando hablo con los extranjeros que estamos por aquí como para la gran mayoría este destino es algo muy especial y nos brillan los ojos al compartir entre nosotros porqué hemos venido y cuánto tiempo llevábamos planeando este viaje. Tengo que confesar que no me está defraudando en absoluto. Estoy descubriendo un lugar mágico, con una energía especial y un pueblo maravilloso con unas costumbres que te hacen sentir como en familia desde que pisas el aeropuerto, (te reciben con un collar de flores al llegar).


Además, hoy me ha pasado otra de esas «casualidades» que otras veces os cuento, y me ha dejado sin palabras. Hoy en el desayuno que he compartido en el hostel con otros viajeros de varios países estábamos hablando sobre viajar y blogs de viajes y de repente, un chileno muy viajero me ha dicho que conocía mi blog www.lamochiladenoelia.com que lo había leído hace unos meses y que le había resultado de ayuda para organizar su viaje por Asia… Me ha hecho una ilusión tremenda y no me lo podía ni creer! Sólo por este momento tan emotivo ya ha merecido la pena el escribirlo… 😉😉
Os comparto algunas fotillos y, si queréis, seguimos viajando junt@s… 😊

RECOMENDACION ALOJAMIENTO:

  • La casa del Kori Hostel, Hanga Roa