Este mes de agosto he tenido la oportunidad de visitar de nuevo Tailandia, un país asiático que me fascina, y además recorrer Laos, que hasta ahora no había tenido oportunidad de conocer.
Luang Prabang, Laos
Tailandia me parece un país amable, muy espiritual, con una gran diversidad de paisajes, selva, playas fascinantes, muchos templos, un país acogedor.
Ko Tao
En esta ocasión, tiene oportunidad de conocer las playas del golfo de Tailandia, Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao. Son lugares maravillosos para poder observar fauna marina en en su entorno natural y, sobre todo, para actividades como el snorkel y el buceo.
Parque Nacional Marino Mu Ko Ang Thong, Tailandia
Koh Tao
Gran Palacio Real, Bangkok
Wat Pho (Templo del Buda Reclinado), Bangkok
Paseo por el río en el mercado flotante Khlong Lat Mayom, Bangkok
Lamai Beach, Koh Samui
En el caso de Laos, me ha sorprendido que es un país todavía muy poco visitado y con lo cual la ventaja es que no hay muchos turistas, y es un país con gente muy amable, que siempre con una sonrisa van a intentar ayudarte.
Luang Prabang, río Mekong- Laos
Catarata de Kuang Si, cerca de Luang Prabang, (Laos)
Pero, por otro lado, todavía no está demasiado enfocado al turismo, con lo cual es un poco más auténtico, un poquito más salvaje y implica un poco más de aventura en la organización del viaje. Me ha fascinado sobre todo la el dinamismo de una ciudad como Luang Prabang con sus templos, cascadas, paisajes, montañas.
Vista de Luang Praban y licor de whisky de Laos
También la zona de Vang Vieng, donde hay paisajes kársticos de piedra caliza impresionantes con muchísima agua, sobre todo en la época de monzones, en agosto, que es cuando yo he ido. En Vang Vieng hay 9 lagunas preciosas, con colores que van desde el verde esmeralada hasta gran variedad de azules.
Laguna en Vang Vieng, Laos
Laguna en Vang Vieng, Laos
Arrozal en Vang Vieng, Laos
También recomiendo la visita a Vientiane, la capital, que también me ha gustado, aunque quizá en dos, tres días es suficiente para ver los puntos más importantes de la ciudad y sus preciosos templos.
Templos budistas Vientiane, Laos
Después de compartir estas fotos con vosotros, solo me queda recomendaros una visita a a estos lugares, sobre todo a Laos, que creo que sigue siendo un gran país todavía por descubrir.
¡Nos vemos por el mundo!
RECOMENDACIONES
ALOJAMIENTOS:
Pranakorn Heritage Hotel, Bangkok, Tailandia
Weekender Resort, Koh Samui, Tailandia
Cookies Salad Resort, Koh Phangan, Tailandia
Ban’s Diving Resort, Koh Tao, Tailandia
Golden Lotus Place, Luang Prabang, Laos
Vang Vieng Global Hostel, Vang Vieng, Laos
Xaysomboun Hotel, Vientiane, Laos
EXCURSIONES:
Gran Palacio + Wat Phra Kaew- Bangkok
Wat Pho (Buda Reclinado)-Bangkok
Templo Wat Arun- Bangkok
Ang Thong National Marine Park- Koh Phangan- Tailandia
Ceremonia de las limosnas (Tak Bat)- Luang Prabang- Laos
Templos Wat Xieng Thong y Monte Phousi- Luang Prabang- Laos
En esta ocasión he tenido la oportunidad de coger mi mochila y visitar dos países hasta ahora totalmente desconocidos para mí: Georgia y Armenia.
He profundizado en estos países que fueron repúblicas soviéticas hasta 1991 y que combinan patrimonio antiguo, paisajes impresionantes y una calidez humana que te roba el corazón.
Teleferico de Tatev, Armenia
He descubierto dos países con una fuerte identidad y tradición histórica y constumbres que me ha fascinado conocer.
La verdad es que mis expectativas respecto a lo que iba a encontrar han quedado plenamente superadas en ambos casos, y he conocido dos países que tienen bastantes cosas en común pero también muchas diferencias.
Vistas desde teleferico Narikala, Tflis, Georgia
De nuevo, como siempre, lo que me ha fascinado ha sido poder conocer de primera mano a través de mis conversaciones compartidas tanto con personas locales como con viajeros las percepciones y las impresiones sobre las experiencias que se viven en estos países.
No conocía realmente muchas personas de mi entorno que hubieran visitado estos países, así que tampoco tenía muchas referencias. Los viajeros que he conocido han sido sobre todo de países más cercanos a estos territorios, países de Europa del Este, Rusia, Asia… Creo que Georgia y Armenia todavía no son zonas demasiado explotadas por el turismo. Por eso creo, desde luego, que merece la pena la visita antes de que empiecen a situarse en el foco turístico. Tienen mucho que ofrecer, mucho que aportar, historia, cultura y tradición.
Madre Georgia, Tiflis, Georgia
Una de las cosas que más me ha hecho reflexionar en este viaje por Georgia y Armenia es el hecho de compartir en muchas excursiones y tours de grupo reflexiones y conversaciones con viajeros de países que actualmente se encuentran en guerra entre sí. Por ejemplo, compartir mesa con una familia de Ucrania junto con otras personas de Rusia, o el participar en la misma excursión personas de Estados Unidos, de Irán, o de Líbano.
Stepanstsminda, Georgia
Me ha hecho pensar que hemos podido convivir y compartir perfectamente nuestra comida, nuestras conversaciones, y que al final lo que los viajeros y las personas queremos simplemente para vivir felices es vivir en paz.
Y no hay ningún problema entre nosotros, independientemente del lugar que, por circunstancias de la vida, hayamos nacido.
Tiflis, Georgia
El hablar con estas personas me ha hecho entender cuál es la percepción que tienen de los conflictos actuales en sus lugares de nacimiento.
He podido entender cómo están sufriendo también muchas personas en Rusia, sobre las decisiones de sus gobernantes y cómo esta situación está forzando que muchas personas rusas decidan salir de su país, sobre todo jóvenes, y decidan instalarse en lugares como Georgia o Armenia.
Plaza de la República, Erevan-Armenia
También he tenido ocasión de poder ver y entender la realidad con los ojos de gente joven, muy preparada, de países como Irán que están intentando salir de su país para tener paz y quieren irse a estudiar a otros países en paz. Es lo único que quieren, me decían. Paz. Paz para ellos y para sus familas. No estar bajo las bombas continuas.
Georgia
También he podido conversar y entende un poco más la situación y la realidad de países como Líbano o como Israel. Había ocasiones en las que estaba sentada a la mesa con personas y me paraba a pensar que todas ellas venían de países o bien en conflicto, o países en los que actualmente están sufriendo una dictadura.
Monte Ararat, Armenia
Esto me hace también, una vez más, estar muy agradecida por la tremenda suerte que tengo de haber nacido, por azar en una de esas zonas que representa un porcentaje muy pequeño en la población mundial, que nos encontramos en situación de calma, de paz, o con nuestras necesidades básicas de seguridad cubiertas. Espero que no olvidar nunca esta gran suerte que tengo.
Catedral Abanotubani, Tiflis, Georgia
Ojalá llegue un momento en la vida en el que, además de ir por segunda o tercera o cuarta vez a la Luna, o de inventar nuevas tecnologías con inteligencia artificial que nos ayuden a crear empresas más productivas y entornos más ricos, seamos capaces de dedicar con estusiasmo nuestro esfuerzo y nuestra inteligencia como seres humanos a conseguir que todas las personas podamos vivir en Paz.
Ojalá algún día empezamos por ahí.
Plaza de la Libertad, Tiflis, Georgia
Estatua de los amantes Ali y Nino, Batumi, Georgia
RECOMENDACIONES
Lugares para visitar:
Georgia
Tiflis
Mtskheta, Jvari, Gori y Uplistsikhe
Stepantsminda- Kazbegi y Castillo Ananuri, Gudauri, Gergeti y Ananuri
Kutaisi
Batumi
Vardzia y Borjomi
Armenia
Erevan
Sevan, Haghartsin, Goshavank, Dilijan
Garni y Geghard
Templos de Echmiadzin, Hripsime, Gayane y Zvartnots
Noravank, Tatev, la cascada de Shaki y Areni
Alojamientos:
COSY KOALA HOSTEL, Tiflis (Georgia)
BAO HOSTEL, Kutaisi (Gergia)
BACK2ME, Batumi (Gergia)
KANTAR HOSTEL, Ereván (Armenia)
Restaurantes:
Prestige Georgian Restaurant, Abkhazi Kote st. 12, Tbilisi.
BalconY no12, Ioane Shavteli 12, Tbilisi.
Georgian Cuisine Magnolia, G. Tabidze 1, Kutaisi, Georgia.
Pandok Yerevan, Amiryan 1, Ereván, Armenia.
Gastronomía:
Probar la cocina georgiana auténtica (kharcho, khachapuri, khinkali).
Probar la cocina armenia: Spas (sopas), dolma/tolma.
Tres semanas en Yucatán y Quintana Roo (México): un viaje entre cenotes, selva y mar Caribe
Este verano ha sido súper viajero para mí y en agosto he tenido la suerte de cumplir un viaje que llevaba tiempo rondándome la cabeza: recorrer México junto a mi pareja durante tres semanas. Una ruta que nos hacía mucha ilusión a los dos, llena de contrastes, con naturaleza desbordante, cultura maya, playas infinitas y colores que se me han quedado grabados en la memoria.
Os comparto nuestro recorrido porque sé que muchos estáis pensando en viajar por la península de Yucatán y quizá os pueda servir de inspiración. No es una guía cerrada, sino más bien un relato de lo vivido, con los lugares que me han emocionado y que me llevo en mi mochila de recuerdos.
Día 1: Llegada a Cancún
Aterrizar en Cancún siempre es un baño de realidad: calor húmedo, sonrisas hospitalarias y esa mezcla de caos y vida que caracteriza a las ciudades del Caribe mexicano. Fue solo una primera parada antes de arrancar oficialmente la aventura.
Días 2-3: Holbox, la isla de la calma
De Cancún a Chiquilá (unas dos horas en coche) y después un ferry de 20 minutos nos llevó a Isla Holbox, un paraíso sin coches donde todo invita a bajar el ritmo y los desplazamientos se hacen en bicicleta o en “carritos de golf” ya que con los caminos de arena es lo más sencillo.
Holbox
Holbox
Lo más especial aquí fue el tour del tiburón ballena, nadar junto a estos gigantes nobles del mar fue una experiencia transformadora. Y por la noche, el tour de la bioluminiscencia: el agua brillaba con cada movimiento, como si fueran estrellitas atrapadas bajo la superficie. Puro espectáculo natural.
Días 4-5: Río Lagartos y Las Coloradas, manglares y flamencos
Tres horas de coche y llegamos a este pequeño rincón de manglares. Río Lagartos es un pequeño pueblo costero y puerta de entrada a la Reserva Natural protegida, (Ría Lagartos), en el litoral norte de la península de Yucatán. La reserva es reconocida por su gran biodiversidad, incluyendo manglares, aves como el flamenco rosa del Caribe, reptiles y peces. Este lugar es un importante santuario ecológico. Aquí vivimos una de las excursiones que más disfruté: en barca por la reserva, vimos flamencos rosas en libertad, cocodrilos y un paisaje surrealista en Las Coloradas, donde el agua se tiñe de rosa intenso. Dormir en Río Lagartos fue todo un acierto, lejos de la multitud, con la brisa marina como banda sonora.
Flamencos en Ría Lagartos
Cría de cocrodilo en Ría Lagartos
Las Coloradas
Días 6-7: Valladolid y sus cenotes mágicos
Valladolid me sorprendió muchísimo: un pueblo colonial con callecitas de color pastel, el Convento de San Bernardino y la Calzada de los Frailes. La guinda fueron los cenotes, donde el tiempo se detiene:
Cenotes Palomitas y Sac Aua, rodeados de naturaleza y menos transitados.
Cenote Palomitas
Cenote Sac Aua
Cenotes Xkekén y Samulá, dos cenotes subterráneos impresionantes, con haces de luz entrando por la bóveda.
Cenote Xkekén
Cenote Samulá
Día 8: Chichén Itzá y el Cenote Ik Kil, pura historia
Visitar Chichén Itzá temprano, antes del calor y de las multitudes, es esencial. Impresiona imaginar la vida en esa ciudad maya, las esculturas, los templos, el juego de pelota… Después, un baño refrescante en el cenote Ik Kil, con sus raíces colgantes, fue el cierre perfecto. Esa tarde pusimos rumbo a Mérida.
Chichen Itzá- Templo de Kukulkán
Cenote Sagrado en Chichen Itzá- Chen Ku
Cenote Ik Kil, cerca de Chichen Itzá
Días 9-10: Mérida y su gastronomía
Mérida es cultura viva. Pasear por el Paseo de Montejo, visitar mercados, disfrutar de sus plazas y escuchar música en directo se convirtió en uno de los puntos más entrañables del viaje. Y, por supuesto, probar la gastronomía yucateca (la cochinita pibil es un imprescindible) fue un regalo. Además, no faltó la noche de baile en La Negrita, un espacio lleno de ritmo y buen ambiente.
Mérida
Días 11-12: Bacalar y la laguna de los siete tonos de azul
Después de un buen tramo en coche (unas 5 horas), llegamos al paraíso: la Laguna de los Siete Colores en Bacalar. Aquí el plan fue simple: dejarse llevar. Hicimos un tour en velero, navegando entre cenotes y pasando por el Canal de los Piratas. El agua cambia de azul a turquesa a verde, es un mosaico de colores precioso. En la Laguna visitamos los cenotes que se esconden allí: el Esmeralda y el Negro, además de bañarnos en el enorme Cenote Azul, abierto y de aguas profundas.
Laguna de los 7 colores de Bacalar
Laguna de Bacalar
Días 13-14: Tulum y sus ruinas junto al mar
Las ruinas mayas frente al Caribe son de postal y en sus alrededores exploramos el Cenote Dos Ojos, un sistema subterráneo cristalino y fascinante.
Ruinas de Tulum
Cenote Dos Ojos, Tulum
Día 15: Akumal y sus tortugas marinas
Uno de los momentos más emocionantes del viaje fue nadar en Akumal junto a tortugas marinas en libertad. Verlas nadar plácidamente a tu lado es un recuerdo que siempre recordaré. Después, continuamos nuestro camino hasta Cozumel.
Nadando con tortugas en Akumal
Días 17-19: Isla Cozumel y el paraíso submarino
Cozumel enamora a quienes aman el mar. Hicimos snorkel y buceo en lugares como El Cielo, (lleno de estrellas de mar, de ahí su nombre), el Palancar y Columbia, arrecifes llenos de vida y colores. Las playas tranquilas te invitan a quedarte más de lo previsto. Nadar junto a un montón de rayas fue también una experiencia maravillosa para mí.
Snorkel en Cozumel
Atardecer en Cozumel
Días 20-23: Cancún y Puerto Morelos
Los últimos días regresamos a Cancún y desde allí visitamos Puerto Morelos, perfecto para hacer snorkel y despedirse del mar Caribe. Cancún fue el broche final del viaje, con sus playas turquesa y su aire vibrante.
Reflexiones
Tres semanas en México se sienten como un suspiro y a la vez como una inmersión profunda en un país lleno de contrastes. Nos llevamos en nuestras mochilas la amabilidad y sonrisa de su gente, el sabor y diversidad de su gastronomía, el frescor y la relajación en sus cenotes, el latido de la cultura maya y la calma infinita y los colores del mar Caribe.
Nuestro itinerario combina bastante carretera, pero a cambio nos ha regalado paisajes que cambian día a día y experiencias inolvidables.
México ya está en mi lista de “volver” y, si tienes este viaje en mente, prepárate: no te dejará indiferente.
Atardecer en el Caribe
RECOMENDACIONES
RESTAURANTES
La Mojarrita- Río Lagartos
Seafood El Rincón de Rio Lagartos- Río Lagartos
Restaurante El Atrio del Mayab- Valladolid
La Chaya Maya- Mérida
Restaurante Sunset- Cozumel
Restaurante Marinero’s- Cancún
ACTIVIDADES
AVISTAMIENTO TIBURONES BALLENA: MY HOLBOX TOURS
TOUR BIOLUMINISCENCIA- GET YOUR GUIDE
ADVENTURE LAS COLORADAS AND RIO LAGARTOS
TOUR EN VELERO POR LA LAGUNA DE LOS SIETE COLORES- Trip Advisor
TOUR EL CIELITO, PALANCAR Y COLUMBIA- CAPITAN TEQUILA- https://www.capitantequila.com/
SNORKEL TOUR PUERTO MORELOS- Importante saber que no se puede llevar tu propia cámara para hacer fotos en el tour.
ALOJAMIENTOS
• Mezcal Hotel Cancún, Cancún • Hotel Spirit Holbox, Holbox • Hotel Rio Lagartos, Río Lagartos • Casa Quetzal Hotel, Valladolid • Hotel Lavanda, Merida • The Yak Lake House, Bacalar • Sivana Tulum, Tulum • Villablanca Garden Beach Hotel, Cozumel • Hotel Aloft, Cancún
Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa, (Segunda parte)
Croacia me gustó más de lo que esperaba, aunque es tan bonito que en los días que estuve allí estaba demasiado masificado, sobre todo Split y Dubroknik. Me pareció un país con una naturaleza y paisajes maravillosos, me quedo con el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, que es uno de los parques naturales más impresionantes de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Sorprenden sus 16 lagos conectados entre sí por cascadas y situados en una zona montañosa boscosa de unas 30.000 hectáreas, prácticamente monopolizada por los bosques de haya.
Lagos Plitvice, Croacia
Lagos Plitvice, Croacia
Split, casco histórico
Dubrovnik
Dubrovnik
También me hechizaron Split y Dubrovnik, que son dos joyas históricas, cada una con un casco antiguo único que refleja siglos de historia y cultura mediterránea. El casco antiguo de Split, corazón de la ciudad actual, se organiza alrededor del imponente Palacio de Diocleciano, (finales del siglo III d.C) donde sus murallas, calles y plazas mantienen la estructura romana original. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, al igual que el casco histórico amurallado de Dubroknik.
Cataratas Krka, Croacia
También tuve oportunidad de hacer un recorrido por la bahía de Kotor, Montenegro, también declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Es un espectacular fiordo que se adentra unos 28 kilómetros, rodeado por elevados macizos montañosos de los Alpes Dináricos. Se le conoce como el “fiordo más meridional de Europa”, aunque en realidad es un antiguo cañón sumergido del río Bokelj.
Bahía Kotor, Montenegro- Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas
Después seguí mi recorrido hacia Bosnia-Herzegovina, que me tocó el alma. Mostar y Sarajevo me obligaron a mirar de frente la historia reciente, a la vez que me mostraron la resiliencia de su gente.
Stari Most- Puente de Mostar (Bosnia)
Ayuntamiento Sarajevo- Bosnia
Interior del Ayuntamiento de Sarajevo- Bosnia
En Serbia visité Belgrado, que al principio no me gustó como ciudad, pero, una vez más, me acabó conquistando cuando conocí a personas de allí y pude tener conversaciones que me descubrieron interesantes matices de su cultura, historia y tradición. Por cierto, el templo de San Sava me dejó con la boca abierta y el barrio bohemio de Skadarlija me fascinó.
Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)
Templo de San Sava- Belgrado (Serbia)
Catedral Alexander Nevsky- Sofia (Serbia)
Monasterio de Rila- Bulgaria
Monasterio de Rila- Bulgaria
Plovdiv
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
Bulgaria, con Sofía como colofón, fue el cierre perfecto: tradición, espiritualidad y esa mezcla de lo europeo y lo oriental que tanto la define. En mi opinión es muy recomendable visitar el impresionante Monasterio de Rila y la ciudad de Plovdiv.
El viaje más allá de los mapas 🌍
No fue solo una colección de ciudades, ni tampoco un maratón de sellos en el pasaporte. Este mes me enseñó que viajar por tierra, despacio, es aprender a escuchar los matices: cómo cambia el paisaje de una frontera a otra, cómo ese paisaje influye en el carácter y, sobre todo, me ha permitido llevarme lo más importante que me he traído siempre en mi mochila.
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
En esa ocasión me ha permitido escuchar y entender mejor la historia de estos pueblos y de los duros años de guerras, fragmentación y conflictos que han vivido y que son heridas que todavía me ha parecido que no están del todo curadas.
He podido comprender cómo una guerra que ocurrió hace más de 100 años fue la base para las dos explosiones de violencia que sacudieron este continente en la primera y segunda Guerra Mundial. En Sarajevo, he estado alojada en una casa en la misma esquina donde asesinaron al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo en 1914 que fue el detonante que desencadenó la Primera Guerra Mundial.
He comprobado cómo aún hoy existe culpabilidad y vergüenza en muchas personas de estos países, por sentir responsabilidad de que su país hubiera participado, encubierto o alentado las masacres que se produjeron durante estas dos guerras.
Arte urbano en Plovdiv- Bulgaria
He escuchado testimonios terribles de familias rotas, de pueblos oprimidos y divididos por líneas de mapas que se decidieron en despachos en el reparto después de la guerra. Me ha dado mucho que pensar. Las personas que he ido conociendo en el camino, una vez más, me demuestran que lo único que quieren es poder vivir en paz con su familia.
Qué pena cuando los gobernantes o políticos solo miran al pasado para azuzar sentimientos de venganza, en lugar de aprender de los errores de nuestra historia y mirar hacia el futuro, para construir un mundo donde podamos vivir juntos, en paz.
Ojalá no se repitiera esta violencia contra nuestros semejantes, pero es lo que sigue ocurriendo actualmente en el mundo. Mi esperanza está con la gente más joven que he ido conociendo en mi ruta… el querer mirar hacia delante, perdonar y convivir en paz, eso hará que éste, nuestro mundo, nuestra humanidad, sea sostenible.
Al final fueron ocho países, dieciséis ciudades y más de 3.500 km de historias pequeñas que hicieron grande mi mochila: conversaciones inesperadas en autobuses, lluvias repentinas que obligaron a improvisar y la certeza de que moverme así, sin prisa pero sin pausa, me conecta de verdad con el mundo.
De este viaje volví a casa con la mochila y mi corazón llenos. Y si algo puedo recomendar es esto: el Este de Europa tiene mucho que enseñar si sabes mirar y escuchar con calma.
RECOMENDACIONES:
RESTAURANTES
Pier Bistrot- Split- Croacia
Cevabdzinica Zeljo, (especialidad Ćevabdžinica) – Sarajevo- Bosnia
Cafetería Art Kuća Sevdaha- (especialidad sorbete de rosa) – Sarajevo- Bosnia
ALOJAMIENTOS
• ZAGREB (CROACIA) ZAGREB SPEEKA HOSTEL, ZAGREB
• SPLIT (CROACIA): CROPARADISE HOSTEL
• DUBROVNIK (CROACIA): GUEST HOUSE GUGILY
• MOSTAR (BOSNIA Y HERZEGOVINA): PANSION OSCAR SUMMER GARDEN
Un mes, ocho países y miles de kilómetros: mi ruta por el Este de Europa
Este verano ha sido, sin lugar a dudas, uno de los más intensos y gratificantes de mi vida viajera. Salí de casa con mi mochila, mucha ilusión, mis mariposas del estómago cada vez que comienzo ruta y sin saber del todo lo que suponía moverme durante un mes por tierras del Este: Polonia, Hungría, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Bosnia, Serbia y Bulgaria.
El itinerario sobre ruedas 🚍
La idea desde el principio era clara: hacerlo todo por tierra, para palpar cada frontera, cada cambio de idioma, de paisaje, de moneda y de energía. Así que el recorrido fluyó más o menos así:
Varsovia – Cracovia – Budapest – Liubliana – Bled – Zagreb – Plitvice – Split – Dubrovnik – Krka – Montenegro – Mostar – Sarajevo – Belgrado – Sofía.
Entre buses y algún que otro tren, la cuenta aproximada superó los 3.500 kilómetros. Parece una barbaridad, pero cuando lo vives a ritmo pausado, cada tramo se convierte en parte del viaje, no solo en un medio para llegar.
Lo que me llevo de cada parada ✨
Polonia me abrazó con su historia y sus cicatrices aún visibles, entre la solemnidad de la Varsovia reconstruida y la belleza de la intacta Cracovia. Me resultó amargo comprobar que el centro histórico de Varsovia fue prácticamente destruido en más del 85% por las tropas nazis durante la Segunda Guerra Mundial, aunque también comprobé admirada que, tras la guerra, los ciudadanos polacos llevaron a cabo una reconstrucción meticulosa del casco antiguo, restaurando iglesias, palacios y la plaza del mercado, lo que ha convertido a Varsovia en un ejemplo único de reconstrucción de patrimonio histórico. Una vez más compruebo que los seres humanos somos capaces de conseguir la destrucción más absoluta o el renacimiento más maravilloso.
Varsovia
Varsovia
Cracovia en cambio tuvo el agridulce privilegio de no ser destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El motivo principal fue que los nazis prefirieron transformarla en un centro administrativo, preservando así su patrimonio arquitectónico. Macabro privilegio.
Cracovia
Castillo Wawel- Cracovia
En la basílica de Santa María de Cracovia, situada en la Plaza Mayor, a las 12 del mediodía se puede escuchar el toque de trompeta (hejnał) que proviene de la torre más alta de la iglesia. Es muy recomendable ver cómo una monjita abre a esa hora el retablo dentro de la basílica, es precioso ese momento…
Budapest
Hungría, con Budapest, fue una gran sorpresa para mí: es una preciosa ciudad durante el día con sus monumentos emblemáticos como el Castillo de Buda, el Parlamento, el Puente de las Cadenas y los miradores como el Bastión de los Pescadores, desde donde se tienen vistas espectaculares de la ciudad y el Danubio. Pero por la noche la ciudad se transforma y se vuelve loca, con su ambiente vibrante y sus originales ruin bars, locales ambientados en antiguos edificios, ideales para disfrutar música, buen ambiente y mezcla de gente de todas las edades y culturas. Muy recomendable en mi opinión el Szimpla Kert, cerca de la Sinagoga, en el barrio judío.
Budapest
Budapest- desde Castillo Buda
Desde Danubio por la noche- Budapest
Eslovenia ha sido un descubrimiento en mi viaje. Un país verde con cerca del 60% de su territorio cubierto por árboles, lo que la convierte en uno de los países más boscosos de Europa. Las montañas, especialmente los Alpes Julianos, ocupan aproximadamente el 42% de la superficie de Eslovenia. Creo que es muy recomendable la visita al lago Bled, situado en los Alpes Julianos, que es un lago glaciar de unos 2 kilómetros de longitud y unos 30 metros de profundidad, famoso por sus aguas de color esmeralda que reflejan el paisaje de montañas y bosques que hay a su alrededor.
Liubliana
Liubliana- centro
Lago Bled- Eslovenia
RECOMENDACIONES:
RESTAURANTES
Restaurante Babci Maliny- Cracovia- Polonia
Klobasarna- Liubliana- Eslovenia
Ek Bistro- (Desayunos)- Liubliana- Eslovenia
ALOJAMIENTOS
• VARSOVIA (POLONIA): SAFESTAY WARSAW OLD TOWN
• CRACOVIA (POLONIA): AMBER HOSTEL
• BUDAPEST (HUNGRIA): FLOW SPACES
• LIUBLIANA (ESLOVENIA): HOSTEL 24
ACTIVIDADES
Crucero por el Danubio- SilverLane- Budapest- Hungría
Lo he vuelto a hacer. Y me siento muy agradecida por ello. Este mes de julio he vuelto a coger mi mochila y he podido hacer realidad una de las cosas que más feliz me hace en esta vida. Salir de mi zona de confort y viajar sola por el mundo.
Con mi mochila empezando la aventura…
Mi propósito es descubrir lugares y personas, conocer otras culturas, poner a prueba mis capacidades y vivir experiencias de aprendizaje. Creo que, en definitiva, estas vivencias son tan enriquecedoras para mí porque me permiten un proceso de reflexión, de auto-cuestionamiento de mi realidad, de contrastar opiniones y visiones con personas de diversas culturas y siempre me impulsan a un proceso de transformación interno.
Con Rosi en Cracovia
El tomar distancia de mi realidad, (tanto en sentido literal como figurado), y esas conversaciones con personas con otras realidades es siempre lo más revelador que me traigo en mi mochila de estos viajes y, una vez más, en este viaje, me ha vuelto a pasar.
Claudia y Gloria de Cali (Colombia) en Dubrovnik
En esta ocasión mi aventura de 4 semanas ha consistido en una ruta terrestre por 8 países de Europa del este: Polonia, (Varsovia, Cracovia), Hungría, (Budapest), Eslovenia, (Liubliana, Bled), Croacia, (Zagreb, Plitvice, Split, Dubrovnik), Montenegro, (Kotor, Perast), Bosnia Herzegovina, (Mostar, Sarajevo), Serbia (Belgrado) y Bulgaria, (Sofía, Rila, Plovdiv).
Clarisa, Damián y Fran, de Argentina, viven en Madrid y los conocí de Sarajevo a Belgrado
Han sido unos 2.800 kilómetros, 15 autobuses, 2 trenes…. Pero lo más importante para mí es que este viaje ha propiciado un montón de maravillosas conversaciones, tanto con personas locales como con otros viajeros de diversos países.
Con Ada, Olatz y Rosamaria en Mostar… sin comentarios 😉
Me siento tremendamente agradecida a todas estas personas que se han cruzado en mi camino esta vez y me han ayudado a ampliar mi visión y mi mente.
Con Milika de Belgrado
Aún a riesgo de estar dejándome muchas personas en el tintero, me gustaría mencionar a estos grandes viajeros con los que he compartido conversaciones reveladoras de ésas que yo llamo «nutricias» y que me enriquecen tanto.
Con Lucy y su hija, de Rumanía, en Sofía
Con su permiso, y el vuestro, desde aquí envío un GRACIAS GIGANTE a esos viajeros y personas estupendas que han hecho reflexionar, aprender y abrir mi mente a otras realidades… Un abrazo enorme a tod@s ell@s!
Con Irene, (de Zaragoza) en Budapest- Irene es una joven viajera y emprendedora, creadora de Notion.com
para ayudar a los viajeros a organizar sus recorridos
Rosi de Argentina/ Agape de Budapest/ Irene de Zaragoza en Budapest/ Martina de Bergamo- Italia/ Eduardo, Magda y sus hijos, de Cracovia/ Ana y Gabi de México/ Merce e Ismael de Lérida/ Clara y José de Cataluña/ Claudia y Gloria de Cali- Colombia/ Ada, Olatz y Rosa Maria de Barcelona/ Clarisa, Damián y Fran, de Argentina, viven en Madrid/ Milika de Belgrado/Pac de Turquía/ Carmen de Zaragoza, nos hemos conocido en Sofía, ella está jubilada, y dando en 1 año la vuelta por toda Europa, es la primera vez que sale de España, a sus 69 años :-)/Lucy de Rumanía/ Katie y su familia de Bulgaria, viven en EEUU/Odyssia de Chipre…
Con Carmen, (Zaragoza) y Alex (Barcelona) en Sofía
Con Katie de Bulgaria en Sofia
En las próximas semanas os iré compartiendo info y tips de viaje de estos maravillosos países que he recorrido… Que disfrutéis del verano!
Este año no tenía muy claro que pudiera compartir con vosotros ningún viaje interesante. El viaje más crítico para mi este año ha sido acompañar durante cinco meses a una de las personas más importantes en mi vida. Ha sido una intensa travesía, con muchos altibajos emocionales, en los que he tenido un maestro excepcional que me ha enseñado que muchas lecciones de vida las aprendemos viajando en silencio con nosotros mismos, sin salir de una habilitación de hospital.
Mi maestro me ha enseñado a valorar aún más si cabe la vida, la salud y las posibilidades que tenemos cada día, “simplemente porque sale el sol”. A ir “pasito a pasito”, sin agobiarme por el mañana, sonriendo ante las dificultades y sin malgastar energía con palabras de queja. ¡Qué aprendizaje de fortaleza mental y emocional me llevo en mi mochila de este año!
Afortunadamente, la situación de mi querido maestro se ha resuelto de la mejor de las formas y eso me ha permitido hacer un viaje maravilloso por uno de mis países favoritos del mundo… Indonesia.
Vista desde Padar Island
Comparto con vosotros algunas ideas y fotos del viaje por si os pueden ayudar a preparar el vuestro:
BORNEO- PANGKALAN BUN Una de las experiencias más bonitas de este viaje ha sido disfrutar de un viaje en el barco tradicional indonesio (klotok) por el Parque Nacional de Tanjung Puting, remontando el río Sungai Sekonyer. Los klotok deben su nombre al ruido que hace el motor y su bomba de agua característica. Es una casa flotangte abierta y cubierta por los lados, y te permite hacer varias paradas para poder observar a los orangutanes y el resto de fauna y flora de la zona.
Klotok para recorrer el Sungai Sekonyer
Orangután en Parque Nacional de Tanjung Puting
Orangutanes en Parque Nacional de Tanjung Puting
YOGYAKARTA
BOROBUDUR Merece la pena conocer el mayor templo budista del mundo, a una hora aproximadamente de Yogyakarta, en el centro de un conjunto de aldeas tradicionales dedicadas al cultivo de arroz y rodeadas de picos volcánicos. No hay que olvidar comprar los tickets para el templo con antelación, ya que está muy demandado, sobre todo en temporada alta y las entradas son limitadas. También puede resultar interesante ir a ver amanecer, aunque desde la pandemia se han limitado los lugares para hacerlo. Lo más recomendable ahora es hacerlo desde Punthuk Setumbu. De camino a Borobudur es interesante conocer también Mendut Temple y Pawon Temple, que junto con Borobudur son los tres templos considerados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.
Borobudur
Borobudur
PRAMBANAN También es aconsejable conocer el mayor templo hinduista del mundo, que también se encuentra a unos 30 minutos de Yogyakarta. De camino al templo es recomendable visitar también el Palacio del Sultán y no perderse los bailes y danzas de sus bailarines, (dos espacios diferentes para bailarines hombres y para mujeres). También se puede visitar el Palacio del Agua (Tamansari), muy cerca del Palacio del Sultán.
Prambanan
Templo del Sultán
Danza de bailarinas en el Templo del Sultán (Yogjakarta)
ISLA FLORES/ ISLA KOMODO/ ISLA PADAR Una de las mejores formas de recorrer la zona de Komodo es coger un tour de un día en lancha rápida para poder explorar la zona (Isla Padar, Playa Rosa, Taka Makassar, Isla Komodo, Isla Kanawa y Manta Point).
Playa Rosa
Atardecer desde Sylvia Hill
Atardecer desde Amelia Hill
Dragón de Komodo en Komodo National Park
Tortuga en Manta Point
RECOMENDACIONES
EXCURSIONES • Borneo Wild Oranguntan: www.liesatanjungputing.com (Organizan circuitos en klotok, muy recomendables)- Pangkalan Bun • Alexandria Cruise- @cruisealexandria- Excursiones por las islas de Komodo. Isla Flores.
Cuando has esperado tres largos años para hacer realidad un viaje soñado corres el riesgo de haber idealizado tanto el destino que nada de lo que veas o hagas se acercará a la imagen que has repetido en tu cabeza tantas y tantas veces sobre lo que te ibas a encontrar.
Leonas en el Parque Nacional de Chobe, Bostwana.
Por fin este verano llegaba el momento tan ansiado, en el que junto con mi pareja y otros aventureros como nosotros, nos embarcábamos en un viaje de la mano de un equipo guía especializado en África. La ruta comenzaba en Ciudad del Cabo, (Sudáfrica), para después continuar por Namibia, Bostwana y acabar en Zimbawe.
Familia de elefantes en Parque Nacional de Etosha, Namibia
El sur de África me ha fascinado sobrepasando todas mis expectativas viajeras. He vivido atónita algunos de los espectáculos naturales más maravillosos del planeta. Me he quedado boquiabierta observando a una familia de elefantes refrescarse en una charca en Etosha junto a una pareja de rinocerontes negros en una especie de danza de cortejo. Me ha sorprendido la grandiosidad del desierto del Namib. He descubierto el porte regio de los oryx y de las jirafas con sus largas pestañas paseando en Damaraland, (Namibia). Me he sobrecogido al estar cerca de los animales más peligrosos en el delta del Okavango: los silenciosos cocodrilos, los ruidosos hipopótamos y los salvajes búfalos. Y, de postre, he presenciado el festín de unas leonas con una cría de elefante en Chobe, (Bostwana). Me he quedado pasmada viendo las cataratas Epupa (Namibia) y las cataratas Victoria (Zimbawe). Y también he aprendido algunas tradiciones de la tribu himba y de los bosquimanos. Una experiencia que no olvidaré.
Rinoceronte en Etosha, Namibia
Juzgad por vosotros mismos, pero creo que, en esta ocasión, la espera ha merecido la pena.
Después de tres años de contención pandémica, (impuesta primero y auto-impuesta después) he vuelto a abrazarme a mi mochila para salir a explorar un poco de mundo. Han sido unos días maravillosos recorriendo Marruecos, un país que no conocía a fondo, (sólo estuve en Marrakech hace unos años). A pesar de los nervios del primer día, (una mujer sola recorriendo Marruecos…¿será seguro? … varias noches en el desierto… ¿me resultará muy duro/muy frío?), puedo decir que ha sido una experiencia fascinante, (como cada vez que acallo esa vocecilla limitante y me lanzo a salir de mi «zona-cómoda-donde-todo-es-conocido-y-no-se-aprende-nada-nuevo»). Así que a eso me he dedicado en los últimos dias por el país vecino, («hermano», como su gente nos considera): a aprender que son personas muy hospitalarias, que su saludo incluye siempre un «bienvenida a Marruecos», que la gente en los pueblitos del desierto y zonas rurales te sonríen, te acompañan, te ofrecen té sin esperar nada a cambio, (¿cuántas veces hago esto yo con los extranjeros en mi ajetreado día a día?), que la zona desértica del país sorprende con unos parajes hipnóticos y que Marruecos tiene pueblitos encantadores como Chefchaouen, que parecen sacados de un cuento.
La siempre viva y bulliciosa Plaza Jemaa el Fna, (Marrakech), donde encontrarás multitud de puestos de zumos de frutas, junto con encandores de serpientes, mujeres que te ofrecen dibujos de hena, puestos de hierbas medicinales y aromáticas, y muchas otras sorpresas..
RECORRIDO POR EL DESIERTO
Marrakech – Ait Ben Haddou – Ouarzazate – Valle del Dades- Gargantas del Todra- Mezourga- Valle del Ziz- Medio Atlas- Fez
Valle del DadesCamino al desierto de Mezourga desde Marrakech, Valle del DadesValle Del DadesKasbah Ait Ben Haddou, donde se han rodado peliculas como Gladiator o El Reino de los CielosDesierto MezourgaDesiertoDesierto de MezourgaZona de los encurtidores, Mercado en FezTintorerías, Zoco en FezPlaza El Haouta, ChefchaouenVista panorámica de los tejados del pueblo de ChefchaouenChefchaouenChefchaouenTípica calle azul en Chefchaouen.Desde la Kasbah, TángerSopa de pescado, riquísima, en Restaurante Al Achab, Tánger, en la medina (muy recomendable)Mezquita, TángerHotel Continental, (también museo, se han rodado varias películas aquí), Tánger
Espero seguir descubriendo el mundo 🌎 y sus gentes, con esa curiosidad insaciable de aprendiz, feliz de sentirme conectada con personas aparentemente tan «diferentes» y agradecida de contar en mi vida con personas que quiero y me quieren tanto que me alientan y facilitan seguir haciendo realidad mi gran pasión…
RECOMENDACIONES
ALOJAMIENTOS:
MARRAKECH- Equity Point Hostel, 80 Derb El Hammam; Mouassine, Marrakech.
DADES- Dar Essayaha
MERZOUGA- Campamento Haimas Azawad Dessert Camp.
CHEFCHAOUEN- Riad Baraka
TANGER- Hotel Continental, Rue Dar Baroud N° 36, Medina Vieja
RESTAURANTE:
Restaurante Al Achab, 1 Rue Dar Dbagh Escaliers Dar Dbagh, Medina Tánger.
¿No tienes miedo? ¿No te aburres? ¿No te sientes sola? A pesar de llevar más de diez años realizando viajes sola por el mundo y aprendiendo y disfrutando inmensamente con ello, (creo que ya forma parte de mi esencia, esa pasión por descubrir y conectar con personas de todo el mundo), siguen siendo las tres preguntas que con más frecuencia me hacen muchas personas cuando hablo de esta forma de viajar. Tengo que reconocer que sigue sorprendiéndome. Jamás me he planteado estas preguntas cuando viajo. No sé si quizás estas reflexiones son las proyecciones de cómo se vería esa persona viajando sol@. Creo que los sentimientos son nuestras elecciones sobre qué emoción queremos seguir sintiendo en una situación dada. ¿Cómo sentir miedo si mi pasión por viajar me sube la adrenalina y las endorfinas de tal forma que no me quito la sonrisa de la cara en todo el viaje? ¿Cómo aburrirme si no dejo de descubrir lugares, costumbres, personas y situaciones nuevas que me permiten aprender? ¿Cómo sentirme sola si cada día conozco personas diferentes, tanto locales como viajeros de multitud de países y muchos de ellos se convierten, además en amigos? Creo que el sentir miedo, hastío o soledad depende de cada uno, y también lo puedes sentir en tu propia ciudad, incluso acompañado o en tu propia casa, ¿no?
Con Macarena, (Chile)
Con Teresa y Maria (Alemania) y Rosa (Inglaterra)
Con Rassya, Natassha (Brasil) y Tanisha, (Canadá)
Con Florian (Francia) y Marcelo y Felipe (Brasil)
Con la familia con la que estuve en Dalcahue
Otras veces, en algunos países que visito, me preguntan por qué viajo sola y si no tengo marido. En ese momento siempre pienso si esa misma pregunta me la harían si fuera un chico. Cuando converso sobre este tema con otros viajeros y viajeras suelo comprobar que esa pregunta normalmente va dirigida a nosotras. Ojalá llegue el día en que esto esté totalmente normalizado y no parezca raro, peligroso, aburrido o solitario para una mujer el viajar de esta forma, descubrir lugares maravillosos, conocer otras culturas, apreciar la belleza del mundo, compartir con personas desconocidas que en su mayoría son buenas, entrañables, y tienen tantas ganas de conectar como un@ mism@. No pretendo convencer a nadie, pero sí creo que afortunadamente hay muchísimas formas de felicidad. Es genial que cada uno encontremos la nuestra y la vivamos plenamente, (y respetemos la de los demás, sin juzgar) 😉😄😄
Con Rosa (Santiago de Chile)
Con Mariana (Brasil)
Comparto con vosotr@s algunos de los momentos mágicos de conexión con otras personas y viajer@s. Como siempre, estas conversaciones, amistades y encuentros es lo más bonito y enriquecedor que me traigo de vuelta en mi mochila. Agradezco profundamente a todos los viajer@s y chilen@s que he conocido estas semanas por las charlas, risas y momentos compartidos… Nos vemos por el mundo!