Reflexiones de una viajera (II)

Ayer estuve conversando en Yakarta con amigos de varios países sobre distintos temas y hablamos de lo que significaba para cada uno de nosotros viajar. Uno de ellos nos confesó que ahora, después de haber probado la experiencia de viajar solo, tenía un gusanillo enorme por seguir haciéndolo siempre, y nos preguntaba esperanzado si ese sentimiento se pasaba con el tiempo, si luego no serían tan fuertes como las sentía ahora las ganas de seguir descubriendo mundo, culturas, quería saber si con el tiempo ese ansia se acaba apaciguando … Los demás nos miramos entre nosotros sonriendo y le tuvimos que decir la verdad…Ese es el riesgo: una vez que lo pruebas y te gusta… estás perdido …esas ganas de descubrir, de conocer, de compartir y de viajar ya no desaparecerán en tu vida, una vez que empiezas ese camino no hay marcha atrás… Habrá ocasiones en las que no podrás explicar cómo te sientes, pero es la sensación de formar parte del mundo, de estar conectado con personas de cualquier país, la libertad de poder elegir y diseñar tu camino, improvisando y siempre abierto a las experiencias, el fluir con lo que te va deparando la vida cada día, el empezar cada día sabiendo que es diferente a lo que ya conoces y controlas…eso ya lo llevarás por siempre dentro de ti y habrá cambiado tu forma de interpretar el mundo y a los demás para siempre. Te habrá permitido, además conocerte más a ti mismo, cómo te desenvuelves en situaciones donde sólo te tienes a ti mismo, no estás amparado por nadie, porque el viaje lo organizas tú, tú eres el máximo responsable de todo, no hay nadie al que echarle la culpa si algo sale mal..así que dejas de lamentarte por lo que debería o podría haber sido y aprendes a resolver, simplemente, y, además, a disfrutar de esos imprevistos o contratiempos.
En el Museo Wayang, Jakarta

La gastronomía americana, reflejo de una sociedad dinámica y con mezcla de culturas…

Creo que es la gastronomía es siempre un espejo de la sociedad y ayuda a entender el estilo de vida y la cultura del país. En este caso, en Norteamérica, es claramente el fast-food lo que más les identifica. El concepto de «lo veo-lo quiero-lo tengo de una forma rápida» es algo que se valora mucho es esta sociedad. Tanto si se trata de hamburguesas, como de comida china, de sopas o de café, lo prioritario es pasar el menor tiempo posible esperando o tomándolo en el restaurante. 
Por otro lado, al haber una mezcla tan grande de razas y de personas de diferentes paises se puede encontrar una variedad infinita de comida, incluso de mezcla de estilos (por ejemplo, el tex-mex, mezcla de estilo americano y mexicano).



Cheeseburger con patatas 
con queso en Jonny Rockets
 Gambas de uno de los
restaurantes de Pier 39

Clam chowder, (en un puesto 
callejero de Pier 39)

Noodles con marisco, en Chinatown
Sopa de udon con vegetales, restaurante japones
Recomendacion:
* Clam chowder en los puestos de comida del Pier 39.

Yosemite, el majestuoso parque de los árboles gigantes


Yosemite, en el estado de California, es el más antiguo de los parques naturales americanos, desde que en el 1864 el presidente Abraham Lincoln lo declarara parque nacional protegido. Este parque, que se caracteriza por sus secuoyas y redwoods, está a punto de cumplir su 150 aniversario, y recibe anualmente alrededor de cuatro millones de visitantes.
PN Yosemite

Existe una fauna muy variada en el parque Yosemite, desde osos, ciervos, ardillas, etc. Se pueden realizar muchas actividades, paseo a caballo, en bici, senderismo, escalada (los más atrevidos lo intentan con el Gran Capitán). También se puede acampar dentro del parque.

Gran Capitan
PN Yosemite- Vernal Fall Footbridge
 Recomendación:

* Excursión a Yosemite National Park:
www.incadventures.com




Reflexiones de una viajera

Hoy no voy a hablar de ningún lugar en concreto, sino de algunas reflexiones que me gustaría compartir con vosotros. Estoy en el ecuador de mi viaje, ya llevo un mes y medio viajando con mi mochila, conociendo lugares fantásticos y ciudades maravillosas. Pero lo que más me está enriqueciendo en este viaje es, sin duda, la gente y los amigos que estoy conociendo en el camino. Las conversaciones compartidas con ellos no tienen precio, son momentos únicos que me están permitiendo aprender muchísimo con y de los demás.
Como me dijo un buen amigo, Javier, antes de emprender este viaje… Es una peregrinación, un viaje de descubrimiento, tenía toda la razón, está resultando una vía de conocimiento de mí misma, a través de los demás, hacia fuera y hacia dentro al mismo tiempo. He compartido momentos de conexión, por ejemplo, con una familia ecuatoriana, hablando de la situación social y política de su país, con una amiga de China que vive en Washington hablando de la realidad laboral china o con una amiga de Guatemala sobre la situación de la mujer en su país.

Jardín Botánico, Golden Gate 
Park, San Francisco

Creo que en la vida es importante pararse a pensar, de vez en cuando, dónde estamos y hacia dónde queremos ir… Cuestionarnos si lo que estamos haciendo, o lo que somos, es lo que realmente queremos ser y hacer. Esto es algo que he compartido con muchos viajeros, y en muchas ocasiones hemos coincidido que el viaje nos está permitiendo «tomar perspectiva» de nuestra vida, poder analizar y poder elegir hacia dónde queremos dirigirnos. Qué curioso, aunque no es siempre necesario emprender un viaje, el tomar esa distancia quizás ayuda a enfocarse mejor. Conocer otras formas de ver la vida, otras culturas, algo más allá de los «muros de tu jardín»… Y, de nuevo, hace falta saltarse las normas, salir del camino convencional, y, por supuesto… lidiar con las barreras que nos podemos encontrar para ello. Cuando te sales del camino que los demás «esperan que sigas» tienes que estar preparado para tener que responder a personas que van a verte raro, diferente… De todas las veces que he tenido que enfrentarme a esta situación me hizo gracia la que que viví en un aeropuerto en USA, donde el policía del control de pasaportes, (se escudan en su situación de poder que les da supuestamente derecho a preguntar todo lo que se les ocurra…) empezó a cuestionarme por qué viajaba sola… Mi respuesta no pudo ser más sencilla… Y por qué no? El sonrió, pero quiso seguir indagando: No tienes marido que te acompañe? No tienes hijos? Cuando respondí que no, el fue más allá: Y no te importa? (imagino que esto lo preguntó ante mi gran sonrisa y mi cara feliz). Comprendí que era un poco absurdo intentar explicarle a este buen hombre que no me hacía realmente falta para ser feliz, pero me resulta curiosa esta cuestión… a lo que se considera «cierta edad», el salirte de lo convencional, de lo establecido, puede parecer «raro». Creo que hay muchos caminos para ser feliz, no existe solo una opción, y no es, por supuesto, la misma para todos. Lo importante es ser feliz con la opción que tu elijas, no elegir la que se supone «que te corresponde» . Me queda la duda de si este policía le hubiera preguntado lo mismo a un chico de mi edad viajando solo…  Es cierto, que también, ante mis respuestas, lo único que el me dijo fue… «Tienes suerte, yo estoy casado y con hijos y no voy a poder viajar a Francia, que es lo que siempre he querido hacer». No digo que una opción sea mejor que otra, simplemente son diferentes.. Sólo que no juzguemos lo que «debería ser», hay tantas opciones como queramos, y somos cada uno de nosotros los que elegimos… sabiendo además que, cuando queramos, podemos cambiar la dirección de nuestras vidas y tener nuevas prioridades e ilusiones.

Yosemite National Park

Las Vegas, living la vida loca…

Puede que te enganche su
despliegue de lujo, la ostentación de la que hacen gala los hoteles y
casinos, el derroche de placer para los sentidos, o que te agobie esa
sensación de artificialidad, de que todo es irreal, de mentira, un burdo
montaje para impresionarte y que te envuelva esa ola de consumismo y
superficialidad… No obstante, lo qué está claro es que Las Vegas jamás
te dejará indiferente…

Welcome to Las Vegas

Las Vegas, en el estado de Nevada, es una ciudad de unos 500.000
habitantes que tiene más de 150 hoteles, muchos de ellos de lujo y con
capacidad para miles de personas, (su hotel-casino más grande, el
Caesar’s Palace dispone de 7.000 habitaciones).

En Las Vegas se pueden escuchar las canciones de los gondoleros que
pasean sus góndolas por los canales del Venezian Hotel, admirar réplicas
de la Fontana di Trevi o el David de Michelangelo en el Caesar’s
Palace Hotel, ver la Estatua de la Libertad o Little Italy en el New
York, New York Hotel o la Tour Eiffel en el Paris Hotel, todo ello sin
salir de la misma avenida. 
Eiffel Tower, Paris Hotel
Por la noche, muchos de los hoteles ofrecen
espectáculos gratuitos: la erupción de un volcán en Le Mirage Hotel, un
abordaje de piratas con efectos pirotécnicos en el Treasure Island Hotel
o una preciosa combinación de luces, música y agua en las fuentes del
Bellagio Hotel. 
Pero, obviamente, todo esto tiene una doble cara que a
mí me ha impactado muchísimo… un enorme índice de vagabundos, de
drogadictos deambulando por las calles, prostitución, drogas y alcohol
como nunca antes había visto… y muchas personas que no pueden
controlarse y pierden miles de dólares en una sola noche.. «What
happens in Las Vegas stays in Las Vegas»… No lo creo…
Fremont Street
Aeropuerto de Las Vegas

Además en Las Vegas hay diariamente unas 300 bodas… de ellas un 5%
serán divorcios en menos de una semana… Welcome to Las Vegas!
 Viva Las Vegas Wedding Chapel

Recomendación:
* Alojamiento: Hostel Cat, 1246 South Las Vegas Boulevard, Las Vegas. 

Fin de mi tercera etapa (Guatemala)

La verdad es que la idea preconcebida con la que llegué a Guatemala no podía ser más desastrosa: «es un país peligrosísimo», «no puedes salir sola a la calle», «no cojas autobuses locales», «te roban o te secuestran»,…
Siendo sincera, con más miedo que otra cosa llegué a Guatemala, y, gracias a Dios, contradiciendo todo pronóstico, mi experiencia en este país ha sido magnífica. Sí es cierto que es un país donde hay que extremar las precauciones, sobre todo en Ciudad de Guatemala, donde hay un alto índice de delincuencia, y muchas personas tienen armas, además de haber muchas zonas de la ciudad muy pobres, y de haber todavía problemas relacionados con el narcotráfico.
Pero, una vez más, han sido muchas más las personas amables que he encontrado en el camino,con las que he podido compartir grandes momentos, risas y conversaciones…
Ahora preparada para mi siguiente destino, que estoy segura de que va a ser radicalmente distinto de lo visto y vivido hasta ahora…Las Vegas!
En La Antigua, con Ale y Jo, y nuestras
anfitrionas, Jaqui y Caroll
                    Con Jo (Alemania) y 

Alejandro (México)

Con Gladys en el mercado de artesanía, 
Ciudad de Guatemala
Comiendo en Panajachel con amigos de 
varios países: El Salvador, Argentina, 
Turquía, Suiza, Brasil, Guatemala…
Con Matia y Chris, (Suiza)
Comiendo en el PN Tikal con amigos 
de varias nacionalidades: México, 
Puerto Rico, Guatemala, Inglaterra

Recomendacion:
* Restaurante: Cafe Saul, zona 10
* Alojamiento: Hostal Los Lagos, al lado del aeropuerto, Ciudad de Guatemala.

La gastronomía guatemalteca, ingeniosa combinación de sabores

También la cocina de Guatemala me ha sorprendido muy gratamente, con platos típicos que en la mayoría de la ocasiones combinan la gran variedad de frutas y verduras que posee el país, con ricas salsas y sabores suaves..
Es muy común que sus platos vayan acompañados de frijoles, arroz, guacamole o plátano (es el grande, que se hace frito, nuestro «plátano» para ellos es el «banano»).
Muy típicos los antojitos, el chile relleno, las garnachas, el chicharrón, el pepián.

Garnachas, chiles rellenos, 
guacamole, chicarrones, frijoles volteados
Pepián
Pollo con guacamole, arroz 
y frijoles
Como en el resto de países de Latinoamérica, es muy común acompañar los platos con tortillas de maíz recién hechas.
Cocinera haciendo tortillas de maíz

Panajachel, a orillas del gran lago Atitlán

El lago Atitlán es considerado uno de los lagos más grandes y más bonitos del mundo. Desde Panajachel se pueden admirar unas vistas impresionantes, en las que el lago nos ofrece diferentes colores según la luz: celeste, gris, verde, azul oscuro…
 Lago Atitlán
A unas tres horas en bus desde el Panajachel se llega a Chichicastenango, que es un lugar muy famoso por su mercado. Los jueves y domingos se celebra este tradicional mercado, en el que todavía se realiza el trueque, y donde acuden muchos indios de las poblaciones cercanas. De la población de Guatemala, (unos 15 millones de personas), el 60% son indígenas.
Un domingo en el 
mercado de Chichicastenango 
Además, no hay que perderse la visita a la Iglesia de Chichicastenango, donde conviven el culto católico y el indígena. Cada domingo dentro de la iglesia se pueden ver chamanes realizando sus ritos con velas,incienso,pétalos y licor que ofrecen a sus dioses, (todo ello porque bajo la actual iglesia critiana tenían los altares donde adoraban a sus dioses y ellos siguen yendo al mismo lugar para hacer sus ofrendas).
A la entrada de la iglesia 
de Chichicastenango

La Antigua, pintoresca ciudad Patrimonio Mundial

Guatemala ha tenido cuatro capitales a lo largo de su
historia, y la primera de ellas fue la que ahora se conoce como La Antigua, que
fue arrasada por sus cercanos volcanes en varias ocasiones. Por ello tuvo que cambiarse
su ubicación, y además, ése fue uno de los motivos por los que se cambió también la capital a Ciudad de Guatemala. De ahí viene el nombre de la capital vieja o “La Antigua”.
Es una preciosa ciudad, muy colorida, con muchas iglesias coloniales muy
bonitas, (San Francisco, Capuchinos, Santo Domingo, San Jerónimo, La Merced),
bonitos parques y rodeada de volcanes, (Volcán de  Agua, Volcán de Fuego). 
Catedral de La Antigua 
Calle del Arco
Las fachadas de los edificios son preciosas, de colores
vivos, adornadas con balcones y ventanas de forja y llenas de flores, (dice la
tradición que antiguamente los padres ponían flores para impedir que los pretendientes
de sus hijas pudiesen hablar con ellas por las noches a través de los balcones).

Balcón adornado en La Antigua
Son muy bonitas también las vistas de la ciudad desde lo
alto del Cerro de la Cruz y del Cerro de Santo Domingo.
Cerro La Cruz
Además, en el Parque Central, algunos días se hace una
muestra de danzas indígenas, muy interesantes de ver y que muestran la música y
costumbres mayas.
 Con un grupo de danza indígena 
en el Parque Central
Músicos tocando la marimba, 
instrumento típico guatemalteco

Fin de mi segunda etapa (Ecuador)

Los días que he pasado en Ecuador han sido maravillosos, estas dos semanas me han resultado muy intensas, me da  la impresión de que he estado mucho más tiempo… Han sido muchos destinos: Guayaquil, Puerto López, Islas Galápagos, Quito, Mitad del Mundo… Ecuador me ha sorprendido muy gratamente, es un país maravilloso con muchos lugares preciosos que te impactan. Es cierto que el tesoro más conocido son sus increíbles Islas Galápagos, pero hay muchísimos sitios interesantes para conocer.
Los ecuatorianos que he conocido han sido gente fantástica, muy hospitalarios, muy amables y siempre deseando ayudar… muchos de ellos, sin conocerme de nada, se han desvivido por hacer que me sintiera como en casa,… y lo han conseguido! Me ha encantado su generosidad y su amabilidad…

He tenido la oportunidad además de conocer en estas dos semanas amigos de casi todos los continentes: australianos, americanos, canadienses, japoneses,colombianos, argentinos, brasileños, venezolanos,de muchos países de Europa,
Me sorprende la cantidad tan grande de personas que viajan solas, varios meses o un año, por todo el mundo, por el hecho de conocer y  descubrir… en otros países es algo bastante frecuente… Lo mejor que me llevo en la mochila son estos momentos compartidos con amigos viajeros encontrados en el camino…
Espero que mi siguiente destino, Guatemala, sea tan maravilloso como lo que he conocido hasta ahora…
Cenando con amigos en Guayaquil, 
de izquierda a derecha:Diego, Carmen,
Paulo, yo, Verónica y Lucho
Con Kristina y Barbara, dos amigas eslovacas
 que conocí en Galápagos
Con Tamara, de Santa Cruz (Islas Galápagos) 
Con amigos en Quito, Tee (EEUU),
Gabriel (Canada) y Agata(Polonia)
Comiendo en la Mitad del Mundo
con Oscar, Leti y Otto