Parece algo mágico… A veces nos encontramos de repente, con situaciones, momentos o personas que llegan aparentemente a nuestra vida al azar. Yo las llamo «causalidades » porque creo firmemente en que siempre suceden por algo, tienen una finalidad, normalmente nos transmiten una respuesta, una información que necesitamos o simplemente nos confirman que hay una conexión en todo lo que nos sucede. A lo largo de mi vida he compartido esta idea con muchos amigos y siempre sonreimos ante estas causalidades, que nos hacen confiar en las intuiciones y en la vida, relajarnos y vivir el momento presente. Esta mañana estaba reflexionando en el vuelo sobre el largo viaje que acabo de emprender y me asaltaban algunas dudas: ¿Seré capaz de realizar mi sueño? ¿No será una locura?¿Y qué pasará si me surgen problemas difíciles de afrontar? Al cabo de unas horas he sacado la tablet y me he puesto a buscar algún libro para leer, y, por casualidad, (¿causalidad?), he encontrado «El laberinto de la felicidad» de Álex Rovira. (http://www.alexrovira.com/libros/libro/el-laberinto-de-la-felicidad).
Me ha encantado su mensaje, os lo recomiendo. Está escrito como un delicioso cuento, en el que Ariadna, (es mi nombre favorito), sale a buscar su felicidad después de haberlo perdido todo. Algunas ideas que me han encantado:
1) Cumplir un sueño siempre da miedo porque estamos acostumbrados a lidiar con las dificultades, pero no a recibir regalos de la vida. Por eso a veces nos boicoteamos a nosotros mismos poniendo muros imaginarios entre nosotros y nuestros sueños.
2) La felicidad es vivir sin miedo a elegir.
3) Tú eres tu propio camino.
4) La felicidad no está en las cosas que haces, sino en cómo haces las cosas: con felicidad.Y así, con estas reflexiones que comparto con vosotros, llego a mi primer destino: Lima.
reflexiones de una viajera
A llenar la mochila…
Ahora ya empieza la cuenta atrás… Han sido tres semanas de locura, con todos los preparativos, billetes, visados, vacunas, reservas.. Aún teniendo poco tiempo para prepararlo todo lo he hecho con tanta ilusión que me ha cundido el doble.. es esa sensación de que «fluyes», de que el tiempo pasa volando, estás absorto en lo que haces, porque como te apasiona no ves pasar las horas.
Mi ruta incluye conocer 9 países en los próximos 3 meses, empezando por Perú.
Ahora es momento de empezar a llenar la mochila. Físicamente espero llenarla lo menos posible, con lo imprescindible… mi espalda lo agradecerá.
Lo que sí pretendo hacer es traerla llena hasta los topes de experiencias, vivencias, momentos compartidos con otras personas en el camino, conversaciones y, en definitiva, de aprendizaje…
Espero compartir estas experiencias y emociones con vosotros…
Mi particular viaje a Ítaca
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
Konstantínos Kaváfis
Mi Gran Sueño
El
mes pasado fue mi cumpleaños. También fue el mes en que acabó mi relación
laboral en la empresa en la que llevaba trabajando 9 años. No conseguimos que
nuestros intereses estuvieran alineados, así que lo más sensato era decidir
empezar una nueva etapa.
veces en la vida en las que hay que tomar decisiones que pueden parecer
difíciles, como en este caso era para mí. Tomar la decisión que tomé implicaba
atreverme a decidir un cambio, arriesgarme a empezar de cero, pero eligiendo
yo. En estos casos creo que es bueno pararse a pensar: ¿Cuál es mi misión? ¿Qué
me hace feliz? ¿Cuál es mi ilusión en la vida? ¿Me ayuda la decisión a
acercarme o a alejarme de mi objetivo? Las decisiones importantes salen del
corazón, las sientes muy dentro, las ves muy claras y oyes una voz interior que
te orienta. Al fin y al cabo sólo podemos ser plenos
si conseguimos que haya un equilibrio y una coherencia entre lo que queremos
hacer y lo que realmente hacemos. Así que he decidido que nadie decida por mí
cuál es mi siguiente paso en la vida… por eso me siento feliz. Y por eso creo
que este año he recibido el mejor regalo que podría imaginar. La oportunidad
perfecta para hacer realidad mi sueño. De todas formas, la elección de la
actitud es nuestra. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra vida y
tenemos la libertad de elegir cuál es la actitud que queremos tener ante las
circunstancias y los hechos que nos ocurren. Un mismo acontecimiento, como
sabemos, puede ser vivido de forma radicalmente opuesta por dos personas, pero
si lo analizamos bien, la diferencia básica estriba en cómo cada una de esas
personas decide afrontarlo. Las cosas simplemente ocurren, no son ni buenas ni
malas en la mayoría de las ocasiones, todo depende de cómo las sientas, las
vivas, las interpretes… Yo elijo interpretar mi situación como una
oportunidad… La de hacer realidad mi Gran Sueño.
Viajar…



