Porque esto es África (II): Kenya y Tanzania

Elefantes en Serengueti
Lo que ocurre con este post es que sobran las palabras. Y es que, efectivamente, te quedas sin ellas cuando estás en medio de la sabana y entras en conexión con la Naturaleza que te rodea.
Es un alivio que estés obligado a guardar silencio cuando aparecen ante tí los depredadores, como medida para no molestarles, para no distraerles y hacerles lo más llevadera posible tu irrupción en su mundo. Pero es que, aunque quieras, te quedas sin palabras cuando te miran a los ojos de forma desafiante y, a la vez, amable.
 El indiscutible rey de la sabana
Me he sentido, una vez más, privilegiada por poder contemplar la maravilla que nos rodea. El observar los comportamientos de los animales, que tantas lecciones nos dan también, de civismo, de unidad, de ayuda mutua y de aceptación de la vida (o la muerte) como algo natural.
Hipopótamos en el Río Mara
¡Qué belleza en lo natural! ¡Qué reflexiones también para llevarnos con nosotros! Los animales no son ni feos ni guapos, ni gordos ni delgados.. o si lo son, poco importa.. Lo importante es que, simplemente, son. Y ya. Y aceptan y siguen su ciclo, su misión, entienden bien su “porqué” y “para qué” y ahí están, simplemente viviendo, y, no me cabe duda, disfrutando de su momento…
Jirafa en PN Serengueti
Búfalo en el cráter del Gngorongoro
Manada de elefantes en Kenya
Leopardo descansando, PN Serengueti
Guepardo en Serengueti
Cebra mamando en Serengueti
Cebras, Serengueti
Ñus en Mara
Atardecer en el poblado Masai

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