Jakarta, la ajetreada capital indonesia que nunca descansa…

Si tuviera que
quedarme con lo mejor de Yakarta elegir
ía
sin duda su gente, que se desviven por el visitante, con una gran amabilidad y
hospitalidad, que caracteriza el carácter indonesio en general. Por lo demás,
es una ciudad caótica, con
mucho tr
áfico y contaminación, donde pasear se convierte en una prueba de obst
áculos que salvar, por los agujeros en la calle,los coches y motos en todos los sentidos, la ausencia de pasos de cebra que hacen que «arriesgues la vida» en cada cruce…
Plaza Museo Wayang
Plaza Museo Wayang

Una de las
visitas m
ás interesantes en la ciudad es su Museo Wayang,
que habla de la cultura indonesia y de cómo elaboran sus tradicionales mu
ñecos Wayang, (los hay de cuero o de madera).
Los domingos a las 11.00h hay un espectáculo gratuito de teatro de sombras con wayangs.

Muñeco del teatro de sombras
Wayang gigantes 

Otra visita en
la ciudad es el barrio de Chinatown, (se pueden encontrar todo tipo comidas
sorprendentes, como ranas o serpientes cobra).

En el centro de
la ciudad se encuentra el Monumento Nacional (Monas), se puede subir a lo alto
y observar las vistas de la ciudad.
Templo budista en Chinatown

Recomendación:
* Alojamiento:
   * Six Degrees Hostel: Jalan Cikini Raya,60, Jakarta.
   * Hunny Hostel: Jalan Alaydrus 31, Harmoni, Jakarta.

Reflexiones de una viajera (III)

«¡Gracias a los dioses!» es una de la frases más repetidas en Bali, y es que la mayoría de personas en esta isla son hinduístas, aunque en Indonesia la religión predominante es la islámica. No obstante, conviven de forma pacífica junto con budistas, cristianos y otras minorías. Y es que ayer estuve compartiendo con un amigo balinés nuestras opiniones sobre la religión, y, de nuevo, te das cuenta de que son muchas más cosas las que nos unen a las personas que las que nos separan. Al fin y al cabo, si te paras a analizarlo, la mayoría de las religiones coinciden en que lo ideal es hacer el bien a los demás, ya que esa es la forma de estar más cerca de Dios, (en cualquiera de sus múltiples nombres). También dependiendo de lo que siembras en esta vida recogerás después, sea en otra vida, en una reencarnación, o en la vida eterna. Qué importante es respetar al otro…qué importa que no comparta algunas de tus ideas? 

Procesión después de la
ceremonia de cremación

Tu libertad acaba donde empieza la de los demás, y viceversa: Respetar sin imponer nuestro criterio. El mismo día que hablaba sobre la tolerancia con mi amigo Eka me encontré en el hostel con dos chicas vascas que cuando me oyeron empezaron a hacer chistes sobre víctimas del terrorismo, (no es una generalización, por supuesto, no todos los vascos son así…) Qué triste es ver ese fanatismo, pensar que una causa, sea religiosa, política o de cualquier otro tipo, pueda justificar el acabar con la vida de una persona… Qué casualidad que el mismo día que tuve esa conversación sobre la tolerancia tuviera esa otra experiencia…. El ser humano es capaz de albergar los sentimientos más maravillosos y también los más aberrantes.

 
Amanecer en la playa de Amed

Creo que lo más importante es respetar, esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida…Incluso tener la humildad suficiente para «reconocer» al otro, sin querer cambiarlo, sin crear expectativas que nos hagan frustrarnos cuando la otra persona no es o no se comporta bajo nuestro patrón de lo adecuado o lo que «debería ser». Siempre podemos elegir quién queremos que forme parte de nuestro camino, pero respetando y aceptando a los demás tal y como son tendremos relaciones más sanas. 

Ceremonia de ofrendas

Nadie dice que este camino sea fácil, creo que es muy complejo, este conocimiento y respeto de los demás empieza por el de uno mismo. Cambiaría la frase de «Haz a los demás lo que te gustaría que hiciesen contigo» por: «Haz a los demás lo que a ellos les gustaría que les hiciesen». De nuevo, con la humildad de saber que lo que yo considero lo mejor no tiene porqué coincidir con lo que los otros piensan. Ahí es nada…

 Con mi mochila al lado 
de un pequeño

templo

Reflexiones de una viajera (II)

Ayer estuve conversando en Yakarta con amigos de varios países sobre distintos temas y hablamos de lo que significaba para cada uno de nosotros viajar. Uno de ellos nos confesó que ahora, después de haber probado la experiencia de viajar solo, tenía un gusanillo enorme por seguir haciéndolo siempre, y nos preguntaba esperanzado si ese sentimiento se pasaba con el tiempo, si luego no serían tan fuertes como las sentía ahora las ganas de seguir descubriendo mundo, culturas, quería saber si con el tiempo ese ansia se acaba apaciguando … Los demás nos miramos entre nosotros sonriendo y le tuvimos que decir la verdad…Ese es el riesgo: una vez que lo pruebas y te gusta… estás perdido …esas ganas de descubrir, de conocer, de compartir y de viajar ya no desaparecerán en tu vida, una vez que empiezas ese camino no hay marcha atrás… Habrá ocasiones en las que no podrás explicar cómo te sientes, pero es la sensación de formar parte del mundo, de estar conectado con personas de cualquier país, la libertad de poder elegir y diseñar tu camino, improvisando y siempre abierto a las experiencias, el fluir con lo que te va deparando la vida cada día, el empezar cada día sabiendo que es diferente a lo que ya conoces y controlas…eso ya lo llevarás por siempre dentro de ti y habrá cambiado tu forma de interpretar el mundo y a los demás para siempre. Te habrá permitido, además conocerte más a ti mismo, cómo te desenvuelves en situaciones donde sólo te tienes a ti mismo, no estás amparado por nadie, porque el viaje lo organizas tú, tú eres el máximo responsable de todo, no hay nadie al que echarle la culpa si algo sale mal..así que dejas de lamentarte por lo que debería o podría haber sido y aprendes a resolver, simplemente, y, además, a disfrutar de esos imprevistos o contratiempos.
En el Museo Wayang, Jakarta

Fin de mi cuarta etapa (Estados Unidos)

Acaba hoy mi etapa en Estados Unidos…me llevo la mochila cargada de
emociones, de experiencias, de vivencias muy intensas, he disfrutado a
tope de mi etapa aquí. Ha sido un destino en el que he visto situaciones
fuertes en las que el ser humano puede encontrarse, (sobre todo en mi
primer destino, Las Vegas). He visto de cerca personas que estaban en
situación límite debido a las drogas, al alcohol, al juego… Todo esto
da mucho que pensar: un lugar que es como un parque temático para
adultos donde todo está permitido, totalmente contrario al espíritu
puritano que invade al resto del país. Es un lugar donde se puede beber y
fumar en la calle, dentro de cualquier tienda, hotel o lugar público,
se puede ir desnudo o vestido de forma obscena, ofrecer los servicios de
prostitución por la calle con tarjetas y carteles…aunque está
prohibido sentarse en la acera o pedir limosna. Allí he visto también
discusiones fuertes entre personas a causa del dinero, del juego,
incluso personas apostando y jugando en varias máquinas a la vez,
gastando miles de dólares en pocas horas… Los hoteles y casinos no
tienen ventanas, entre otras cosas, para evitar que los huéspedes se
suiciden ahí. Hay un índice elevadisimo de suicidios en Las Vegas que se
oculta y no sale en los medios de comunicación, para no empañar la
imagen de paraíso ideal que pretende dar.
Por otro lado, en este país he tenido la suerte conocer a gente
maravillosa con la que compartido experiencias y conversaciones que me
han permitido aprender mucho. Incluso he vivido algún momento mágico, de
esos que yo llamo «causalidades» de la vida… Hay uno que me
impresionó mucho: En Quito conocí a una chica muy maja, Tee, ella es
afroamericana y vive en Oakland, cuando estuvimos juntas en Ecuador
quedamos en que nos veríamos en San Francisco, (ella vive a media hora
en tren). Resulta que nos mandamos varios mensajes pero no habíamos
concretado cu
ándo vernos. Hace tres días salí con un amigo del hostel a un bar a
tomar algo, en San Francisco, (en un población con cerca de un millón de
habitantes podéis imaginar que hay muchos bares y restaurantes)…. Lo
habéis adivinado, me encontré con Tee de casualidad en el bar… cuando
nos vimos no podíamos creerlo, la última vez que nos
vimos fue en Quito…Si hablamos de probabilidades estadísticas, cuáles
había de encontrarnos al azar en una ciudad como San Francisco? Menos
mal que la vida no entiende de probabilidades y sí de conexiones y de
que siempre todo pasa por algo… bueno, o al menos, eso creo yo…

 
Con Aina en Las Vegas
Con Edwin, (Colombia), Chris (Taiwan)
 y Frida (Alemania)

En Las Vegas, con amigos de varios paises,
(Alemania, Nueva Zelanda, Holanda, USA)

Con Hue, de China, en Yosemite


Reflexiones de una viajera

Hoy no voy a hablar de ningún lugar en concreto, sino de algunas reflexiones que me gustaría compartir con vosotros. Estoy en el ecuador de mi viaje, ya llevo un mes y medio viajando con mi mochila, conociendo lugares fantásticos y ciudades maravillosas. Pero lo que más me está enriqueciendo en este viaje es, sin duda, la gente y los amigos que estoy conociendo en el camino. Las conversaciones compartidas con ellos no tienen precio, son momentos únicos que me están permitiendo aprender muchísimo con y de los demás.
Como me dijo un buen amigo, Javier, antes de emprender este viaje… Es una peregrinación, un viaje de descubrimiento, tenía toda la razón, está resultando una vía de conocimiento de mí misma, a través de los demás, hacia fuera y hacia dentro al mismo tiempo. He compartido momentos de conexión, por ejemplo, con una familia ecuatoriana, hablando de la situación social y política de su país, con una amiga de China que vive en Washington hablando de la realidad laboral china o con una amiga de Guatemala sobre la situación de la mujer en su país.

Jardín Botánico, Golden Gate 
Park, San Francisco

Creo que en la vida es importante pararse a pensar, de vez en cuando, dónde estamos y hacia dónde queremos ir… Cuestionarnos si lo que estamos haciendo, o lo que somos, es lo que realmente queremos ser y hacer. Esto es algo que he compartido con muchos viajeros, y en muchas ocasiones hemos coincidido que el viaje nos está permitiendo «tomar perspectiva» de nuestra vida, poder analizar y poder elegir hacia dónde queremos dirigirnos. Qué curioso, aunque no es siempre necesario emprender un viaje, el tomar esa distancia quizás ayuda a enfocarse mejor. Conocer otras formas de ver la vida, otras culturas, algo más allá de los «muros de tu jardín»… Y, de nuevo, hace falta saltarse las normas, salir del camino convencional, y, por supuesto… lidiar con las barreras que nos podemos encontrar para ello. Cuando te sales del camino que los demás «esperan que sigas» tienes que estar preparado para tener que responder a personas que van a verte raro, diferente… De todas las veces que he tenido que enfrentarme a esta situación me hizo gracia la que que viví en un aeropuerto en USA, donde el policía del control de pasaportes, (se escudan en su situación de poder que les da supuestamente derecho a preguntar todo lo que se les ocurra…) empezó a cuestionarme por qué viajaba sola… Mi respuesta no pudo ser más sencilla… Y por qué no? El sonrió, pero quiso seguir indagando: No tienes marido que te acompañe? No tienes hijos? Cuando respondí que no, el fue más allá: Y no te importa? (imagino que esto lo preguntó ante mi gran sonrisa y mi cara feliz). Comprendí que era un poco absurdo intentar explicarle a este buen hombre que no me hacía realmente falta para ser feliz, pero me resulta curiosa esta cuestión… a lo que se considera «cierta edad», el salirte de lo convencional, de lo establecido, puede parecer «raro». Creo que hay muchos caminos para ser feliz, no existe solo una opción, y no es, por supuesto, la misma para todos. Lo importante es ser feliz con la opción que tu elijas, no elegir la que se supone «que te corresponde» . Me queda la duda de si este policía le hubiera preguntado lo mismo a un chico de mi edad viajando solo…  Es cierto, que también, ante mis respuestas, lo único que el me dijo fue… «Tienes suerte, yo estoy casado y con hijos y no voy a poder viajar a Francia, que es lo que siempre he querido hacer». No digo que una opción sea mejor que otra, simplemente son diferentes.. Sólo que no juzguemos lo que «debería ser», hay tantas opciones como queramos, y somos cada uno de nosotros los que elegimos… sabiendo además que, cuando queramos, podemos cambiar la dirección de nuestras vidas y tener nuevas prioridades e ilusiones.

Yosemite National Park

El Grand Canyon, un paisaje que sobrecoge…

El Grand Canyon, en el estado de Arizona, ofrece una combinación única de colores y tamaños en sus capas geológicas, que son fiel reflejo del paso de mas de 1.870 millones de años. Con unos 446 km de largo, 29 km de ancho y 1,6 km de
profundidad, el Parque Nacional ofrece un gran variedad de fauna y flora, desde el desierto
cerca del Río Colorado hasta los bosques del North Rim.

Grand Canyon
South Rim, Grand Canyon 
Desde Las Vegas se tardan unas cuatro horas en llegar al Grand Canyon, recorriendo la famosa Ruta 66. Es divertido recorrer este «camino de libertad» y encontrar apasionados moteros, grandes camiones americanos llenos de luces, coches antiguos descapotables y parar a reponer fuerzas en sus numerosos restaurantes de carretera.
 Mitica Ruta 66
Con un motero australiano en la Ruta 66
 Recomendación:

* Excursión Grand Canyon: Sweetours, Las Vegas.

Las Vegas, living la vida loca…

Puede que te enganche su
despliegue de lujo, la ostentación de la que hacen gala los hoteles y
casinos, el derroche de placer para los sentidos, o que te agobie esa
sensación de artificialidad, de que todo es irreal, de mentira, un burdo
montaje para impresionarte y que te envuelva esa ola de consumismo y
superficialidad… No obstante, lo qué está claro es que Las Vegas jamás
te dejará indiferente…

Welcome to Las Vegas

Las Vegas, en el estado de Nevada, es una ciudad de unos 500.000
habitantes que tiene más de 150 hoteles, muchos de ellos de lujo y con
capacidad para miles de personas, (su hotel-casino más grande, el
Caesar’s Palace dispone de 7.000 habitaciones).

En Las Vegas se pueden escuchar las canciones de los gondoleros que
pasean sus góndolas por los canales del Venezian Hotel, admirar réplicas
de la Fontana di Trevi o el David de Michelangelo en el Caesar’s
Palace Hotel, ver la Estatua de la Libertad o Little Italy en el New
York, New York Hotel o la Tour Eiffel en el Paris Hotel, todo ello sin
salir de la misma avenida. 
Eiffel Tower, Paris Hotel
Por la noche, muchos de los hoteles ofrecen
espectáculos gratuitos: la erupción de un volcán en Le Mirage Hotel, un
abordaje de piratas con efectos pirotécnicos en el Treasure Island Hotel
o una preciosa combinación de luces, música y agua en las fuentes del
Bellagio Hotel. 
Pero, obviamente, todo esto tiene una doble cara que a
mí me ha impactado muchísimo… un enorme índice de vagabundos, de
drogadictos deambulando por las calles, prostitución, drogas y alcohol
como nunca antes había visto… y muchas personas que no pueden
controlarse y pierden miles de dólares en una sola noche.. «What
happens in Las Vegas stays in Las Vegas»… No lo creo…
Fremont Street
Aeropuerto de Las Vegas

Además en Las Vegas hay diariamente unas 300 bodas… de ellas un 5%
serán divorcios en menos de una semana… Welcome to Las Vegas!
 Viva Las Vegas Wedding Chapel

Recomendación:
* Alojamiento: Hostel Cat, 1246 South Las Vegas Boulevard, Las Vegas. 

Fin de mi tercera etapa (Guatemala)

La verdad es que la idea preconcebida con la que llegué a Guatemala no podía ser más desastrosa: «es un país peligrosísimo», «no puedes salir sola a la calle», «no cojas autobuses locales», «te roban o te secuestran»,…
Siendo sincera, con más miedo que otra cosa llegué a Guatemala, y, gracias a Dios, contradiciendo todo pronóstico, mi experiencia en este país ha sido magnífica. Sí es cierto que es un país donde hay que extremar las precauciones, sobre todo en Ciudad de Guatemala, donde hay un alto índice de delincuencia, y muchas personas tienen armas, además de haber muchas zonas de la ciudad muy pobres, y de haber todavía problemas relacionados con el narcotráfico.
Pero, una vez más, han sido muchas más las personas amables que he encontrado en el camino,con las que he podido compartir grandes momentos, risas y conversaciones…
Ahora preparada para mi siguiente destino, que estoy segura de que va a ser radicalmente distinto de lo visto y vivido hasta ahora…Las Vegas!
En La Antigua, con Ale y Jo, y nuestras
anfitrionas, Jaqui y Caroll
                    Con Jo (Alemania) y 

Alejandro (México)

Con Gladys en el mercado de artesanía, 
Ciudad de Guatemala
Comiendo en Panajachel con amigos de 
varios países: El Salvador, Argentina, 
Turquía, Suiza, Brasil, Guatemala…
Con Matia y Chris, (Suiza)
Comiendo en el PN Tikal con amigos 
de varias nacionalidades: México, 
Puerto Rico, Guatemala, Inglaterra

Recomendacion:
* Restaurante: Cafe Saul, zona 10
* Alojamiento: Hostal Los Lagos, al lado del aeropuerto, Ciudad de Guatemala.

Tikal, cuna de la cultura maya

Descubierto en 1848, Tikal fue declarado por la Unesco en el año 1979 Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. La ciudad de Tikal nos da una gran información sobre los ritos, costumbres y conocimientos que el pueblo maya tenía muchos cientos de años antes de Cristo.

Tikal
 Plaza de los templos, Tikal
Ceiba, árbol nacional de Guatemala
Muy cerca de Tikal hay un pueblo muy bonito, se llama Flores, y está situado a orillas del Lago Petén Itzá, es muy recomendable visitarlo, y, sobre todo, las vistas desde la zona de San Miguel.
Isla de Flores, desde San Miguel
Recomendación:
* Alojamiento: Chantunha Hostel, zona San Miguel, Flores.

La gastronomía guatemalteca, ingeniosa combinación de sabores

También la cocina de Guatemala me ha sorprendido muy gratamente, con platos típicos que en la mayoría de la ocasiones combinan la gran variedad de frutas y verduras que posee el país, con ricas salsas y sabores suaves..
Es muy común que sus platos vayan acompañados de frijoles, arroz, guacamole o plátano (es el grande, que se hace frito, nuestro «plátano» para ellos es el «banano»).
Muy típicos los antojitos, el chile relleno, las garnachas, el chicharrón, el pepián.

Garnachas, chiles rellenos, 
guacamole, chicarrones, frijoles volteados
Pepián
Pollo con guacamole, arroz 
y frijoles
Como en el resto de países de Latinoamérica, es muy común acompañar los platos con tortillas de maíz recién hechas.
Cocinera haciendo tortillas de maíz